jueves, 7 de enero de 2021

Relato: Deseo de reyes muy especial

 




Se acercaba 5 de enero, una noche especial para Carlitos, una noche especial para todos los niños. Los tres reyes del Oriente, se acercaban sigilosamente, observando a todos esos rostros curiosos, que no eran conscientes que eran el centro de atención de los reyes de Oriente.

Carlitos era uno mas de esos miles de niños. A sus majestades eran uno de los pocos que les llamó la atención. Era un niño distinto a los demás; no tenía amigos, siempre estaba triste, no se divertía como los demás niños, y estaban a 5 de enero ¡¡¡aun no había escrito su carta!!! Algo pasaba, no era posible que un niño de 8 años, se comportara así, por eso mismo estaba en alerta roja, y pendiente a él.





Esparcieron sus polvos mágicos en sus propios cuerpos, debían encontrar a Carlitos, y averiguar que estaba pasando, porque un niño de 8 años, no se comportaba como tal. Llegaron a una sala de hospital. Carlitos estaba arrodillado, junto a una cama, en ella había un chico, conectado a un sinfín de tubos y maquinas, sujetaba con fuerza su mano, lágrimas resbalaban por las mejillas del pequeño, aterrizando en la mano del joven. Los padres de ambos, se encontraban en un rincón, él padre abrazaba a la madre, que lloraba sin consuelo en brazos de su esposo.

Melchor, Gaspar y Baltasar se miraron entre ellos, empezaban a entender, lo que le sucedía a Carlitos. Con un chisqueo de sus dedos desaparecieron. Se volvieron a encontrar, en la habitación de Carlitos, sobre su cama había una carta para los 3 reyes magos de Oriente. Gaspar la levantó, observó a sus acompañantes, y ellos afirmaron con un gesto de cabeza.

"Queridos reyes de Oriente,

Yo encuentro que he sido un buen niño, cumplo en la escuela, hago caso a papa y a mama, nunca digo palabrotas, solo mentiras piadosas, soy buen compañero, amigo de los otros niños…

Antes me hubiese gustado pediros, la locomotora eléctrica… pero ahora, eso ya me da igual, quiero algo que es más importante para mi, me atrevo a contaros ese secreto, porque solo vosotros podéis hacerlo posible, por favor, es muy importante para mi, mucho más que todos los juguetes del mundo, por favor, hacer que David, mi hermano mayor despierte, él no tuvo la culpa, él solo cruzaba por el lugar indicado. Ese hombre borracho, conducía ese coche, ese hombre, se salto el STOP, ese hombre dejó en coma, al único amigo que tengo, él único que me protege, de esos niños mayores, que me insultan y me pegan. Por favor, confió en vosotros, sé que podréis, sé que podéis salvarle la vida. Os lo agradeceré eternamente.

PD: Tenéis leche y galletas, en la cocina, sé que venís de muy lejos, tenéis que estar pendientes de muchos niños. ¡Gracias!"



Gaspar se secó una lágrima. No era el único Melchor y Baltasar igual. Los tres chasquearon los dedos a un mismo tiempo. La locomotora que tanto le gustaba a Carlitos, sobre la cama se encontraba. Se volvieron a mirar, con una sonrisa en sus labios, volvieron a chasquear los dedos en un mismo son, no tardaron en volver estar en la habitación de hospital correspondiente. Nada había cambiado en esos momentos ausentes. Los tres reyes, se dieron la mano, la alzaron al aire, todos sus cuerpos se iluminaron como de uno solo se tratase. Los padres y hermano del enfermó no pudieron mas que alzar sus cabezas, sorprendidos al ver la claridad del exterior ignorando la realidad.

- ¡Papa, mama, David se movió! –gritó Carlitos.

- ¡¿Como?! No es posible…

- ¿O si? –todos se apresuraron acercarse a la cama de David.

- ¿Donde estoy? ¿Qué ha pasado?

- ¡Gracias al cielo! ¡es un milagro! –gritó la mamá con lágrimas en los ojos. Los padres de los chicos se abrazaron con felicidad.

- ¡Han sido los reyes magos, yo pedí en mi carta que te recuperaras y lo hizo realidad! –exclamó abrazando a su hermano.



Al llegar a casa esa noche…

¡Guau! ¡La locomotora que quería, pero que no pedí en la carta! ¡me la han traído! ¡Gracias, Gracias Melchor, Gaspar y Baltasar! –agradecía sin dejar de saltos Carlitos.

 

Escrito: 06 de enero del 2014

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Quiero ser una niña otra vez...

 



Quiero ser una niña otra vez... este cinco de enero, y el seis también... quiero ilusionarme como el ayer... estar despierta, toda la noche, dando guerra.

Sentir el cosquilleo en el estomago, sabiendo que están tan cerca... Sabiendo que me observan... sabiendo que si he sido buena me espera una grata sorpresa.

Quiero ser una niña otra vez, con la inocencia del ayer, quedarme pasmada, viendo como pasan sus carrozas, saludando a esos pajes, siempre tan elegantes, me entragan caramelos, con sus guantes relucientes.... Intento correr, para recoger esos caramelos que vuelan, alcanzarlos, antes que se empotren en el suelo. Uno, dos tres, las tres carrozas se alejan lentamente, dando paso a la carroza con regalos, y carbón para quien ha sido malo... Esperando que yo me haya librado.

Quiero ser una niña otra vez... llegar a casa, ansiosa y preocupada, empiezo a preparar, la comida que les recibirá. Leche y galletas ya están sobre la mesa...



Quiero ser una niña otra vez... El tic -tac del reloj, me pone de los nervios, no pasan de las diez, el cansancio a mi cuerpo no llega, mis padres, me mandan a la cama, con la típica amenaza "si no te acuestas, no llegarán... con tus regalos se irán..." Tu corres, te metes bajo las sabanas, finges estar cansada, esperas desesperada su llegada... Inconscientemente el sueño a vencido la batalla, pero a las pocas horas, ya estás en alerta... Temes levantarte por ello gritas desde la cama... son las dos de la madrugada, te decepciona saber que aun nada. Cuatro horas han pasado, y vuelves a gritarlo con el mismo resultado... ¿Y si de mi se han olvidado los reyes magos? Te preguntas decepcionado...

Quiero ser una niña otra vez... vuelves a despertar, ya hay claridad, con sus farolas apagadas, pasan de las ocho de la mañana, no lo dudo... y lo vuelvo a intentar, grito sin parar. Escucho como mis padres se levantan, al salón no tardan en llegar... Una gran exclamación se escucha... ¡No se han olvidado han llegado! Me levanto rápido... corro, descalzo... En el salón me encuentro bajo el árbol, muchos regalos.



Quiero ser una niña otra vez... con la inocencia e ilusión del ayer, que solo un niño puede tener, los adultos deberíamos aprender y poseer, ellos son los únicos, ayer eramos los únicos que podíamos revivir la magia de una noche de reyes... hoy son los niños que tienen que hacer recordar y revivir la magia de esa noche de reyes, que pasemos años atrás, que hoy ha ellos les toca pasar. Porque la inocencia y la ilusión de un niño, en una noche de reyes, es única y especial.... En este año que acaba de empezar... me gustaria echar el tiempo atrás... y volver a ser esa niña que fui una vez... solo por un día... solo por esta mágica noche y día de reyes.

Hoy noche de reyes... no tengo más que decir... que quiero ser una niña otra vez...

Escrito: 03 de enero del 2014

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