Entradas populares

martes, 26 de octubre de 2021

Relato: A mi me llaman Tortuga

 



Tortuga me llaman, es lo que soy una tortuga como animal, ese soy, pero me lo nombran de distinta manera, de forma ofensiva, porque soy lenta, mi caminar es despacio, como el resto de mis capacidades, es lo que soy, es lo que reafirmo no me arrepiento…

 

Bueno hay veces, que me cuestionó, a mí misma, me siento mal, por ser tan frágil, tan lenta, tan débil… Veo a la liebre, y todos los demás… como me adelantan en todo, nadie me espera y todos se burlan… Me siento impotente, entonces empiezo a pensar: “¿lenta es igual a débil?” “¿En dónde está escrito?” Entonces respiro y sigo mi camino, ignorando las burlas de los que me rodean… ¿ellos que saben de mí? ¿de mi historia?

 


Llega la liebre tan rápida como siempre, tan prepotente, con esos aires de superioridad… con voz burlona, me desafía una carrera, ella la más rápida, sabe que ganara. Yo no hago ni un paso atrás, y con firmeza acepto el desafío… Nos ponemos en posición e iniciamos…. Paso a paso yo avanzo….

 

De mientras… la liebre “uff que lejos la tortuga” “tengo tiempo de sobra, de echar una cabezadita….”



La tortuga paso a pasito, llegó a la altura de la liebre, se la encontró durmiendo, más bien roncando con todo su resplandor. No pudo evitar reir por lo bajo, mientas la tortuga, seguía su camino, su propósito, y lo logró. Los que todo se burlaban, lo daban por imposible, ahí estaban boquiabiertos, en la todos esperaban a la liebre vencedora, en su lugar, llegó la tortuga resplandeciente, merecedora de su éxito. Le entregaron su premio, al tiempo que llegaba la liebre echando chismas, por su perdida.

 


La tortuga, se sintió orgullosa, de su poder “la lentitud” porque con eso, puedes lograr grandísimas cosas, y con mejores resultados. La lentitud de pensar, de actuar con la calma necesaria, para lograr el exito merecido. La rapidez no ayuda, solo te entorpece las cosas, ahora la tortuga era consciente de su gran poder, cada vez que se burlaran de ella, ella, les marcaría sonrisa con grandísimo orgullo. Estaba encantada de ser la tortuga lenta.

Escrito: 26 de octubre del 2021

También te puede interesar: Relato: El niño y el arbol

Sígueme en: Mis redes sociales

No hay comentarios:

Publicar un comentario