Entradas populares

domingo, 17 de octubre de 2021

Carta a Blanca




Cuando te conocí, te veía tan tímida, tan inocente, enseguida conseguiste mi simpatía, e iniciemos esa amistad inocente. Blanca era tu nombre, tú el color de tu piel, correspondía como tal. Porque yo no creo en los fantasmas, pero tu tenue, era idéntico. Yo tenía a mi novia, más de una década juntos, la amaba y la amo, más que a mi vida. Nuestra relación, no era tradicional, ambos, éramos bastante locos, sanamente hablando, y una sexualidad abierta, es lo que nos correspondía. Le hable de ti, se alegró por mí, yo te hable de ella, tu quisiste conocerla…ese fue el principio del fin.

 




No se que había en ti, pero tenerte cerca, era como un embrujo, cada vez más y más oscuro. Diablo era tu apellido, sí Blanca Diablo… ojalá hubiese prestado atención a eso… Tenerte cerca era lo mejor, nos daba paz y felicidad, te habías convertido en una grandísima amiga, nos ayudaste cantidad, en problemas que no podíamos solucionar solos, tenerte cerca lo hacía todo tan fácil, era lo mejor, nos acostumbremos tanto a tenerte al lado, que nos costaba demasiado seguir, cuando no estabas. Siempre hemos tenido problema en hacer amistades, pero contigo fue todo tan fácil e inocente, que después cuando no estabas, te extrañábamos con locura…

 




Algo paso, no sabría decir que… algo cambió, estuviste días sin venir, la ansiedad podía con nosotros, no podíamos sacarte de nuestra mente, de verdad que llegó a un punto enfermizo, cuando volviste, que ambos estábamos deseosos de abrazarte y algo más…, algo en ti había cambiado…. Seguías siendo la misma, sensible, frágil, al fin volvía la tercera de esta relación abierta, ya sin ella, era imposible disfrutar, amaba con toda mi alma a mi pareja, a mi mujer, y sexualmente, me volvía loco, pero ya desde que conocimos a Blanca, ya era imposible disfrutar sin ella, pero había algo distinto, en ella, en Blanca, por un lado, disfrutar, fuego ardiendo, y disfrute total, pero por otro… mi novia y yo ya no dejábamos de discutir, la paranoia se nos había apoderado, y ella y yo apenas disfrutábamos, el humor nos había cambiado totalmente, pasando el día atacándonos uno al otro, excepto cuando llegaba Blanca todo era tranquilidad y disfrute… pero había algo raro en Blanca, ya todo se había vuelto oscuro, taciturno, cuando ella estaba al lado, de golpe todo había cambiado, en su mirada, había maldad pura, pero estábamos demasiado enganchados a ella a su compañía, ya no podíamos permitirnos perderla, era una parte nuestra, de nuestra relación, era el único momento de paz, que teníamos nos negábamos a decirle adiós.

 


Asta que un día desapareció, como por arte de magia… En cuando peor estaba nuestra relación, antes de conocerla, lo teníamos todo para ser felices, estabamos en lo más alto.... y ahora... no teníamos nada, habíamos perdido todo... pasemos en estar en lo más alto de nuestra vida, a lo más bajo, realmente, no se como ocurrió que perdimos, cuando más la necesitábamos para salir de todo este embrollo, que inició al mismo tiempo que al poco de ella llegar, ella ni dijo adiós… solo desapareció… las puertas, las ventanas, todo estaba abierto, sobre la mesa, una montaña de polvo blanco, con BLANCA, nombrado.


Escrito por Vanesa Ruiz García (17 de octubre del 2021)

También te puede interesar.... El motivo del porque NO iniciar en las drogas

Sígueme en.... Mis redes sociales...

No hay comentarios:

Publicar un comentario