domingo, 18 de octubre de 2020

Diario personal: El alchol y yo

 


No entiendo el porqué, no entiendo la razón, 27 años, odiando el alcohol, literalmente lo detestaba, sé la razón, el alcohol, ha sido el responsable de mucho acoso, de muchos traumas, gracias a él, más de uno ha querido abusar de mi cuerpo, más de uno me ha humillado, haciéndome sentir pequeña e indefensa, gracias a él me han amenazado.

Durante 27 años, ni probarlo, lo he detestado, a causa de todo el mal que me ha causado, no entendía como los demás, les podía agradar y menos disfrutar.

No entiendo como mi forma de ver, de entender a cambiado tanto, todo comenzó hace 6 meses después de pasar 4 meses con unos cambios hormonales brutales, después de tener un supuesto aborto (ya que nunca me confirmaron que había pasado con mi cuerpo) y estar con Emmanuel, que me cuidaba y protegía me convencieron de echar unos tragos, no puedo explicar el porqué, pero la liberación que sentí, fue bestial, totalmente positivo, me ayudó totalmente a comunicarme, a expresar lo que siento con más facilidad que sin ese aliciente. La resaca no fue pequeña, pero el cerebro es muy bueno para olvidar esos detalles. Desde ese inicio, el cuerpo me solicita de vez en cuando unos vozkas con coca-cola. Ahora llevo un tiempecito, que no tengo oportunidad, realmente mi cuerpo me lo anda gritando. Supongo que tantos problemas, tanto estrés, necesito una liberación y urgente.



 Me asusta la rapidez, en el que mi cuerpo se ha acostumbrado… Me asusta el cómo mi cuerpo, me solicita, me lo grita. Ojo, solo bebo 2 vozckas con coca-cola una vez al mes, pero no porque mi cuerpo no lo solicite, por él cada semana, pero no, hay que tener un control.

 La pregunta es ¿por qué? Es bien simple la respuesta, mis antepasados tuvieron, tienen problemas con el alcohol, de alguna manera lo llevo en los genes, hay posibilidades, que yo también acabe con esa adicción. Soy consciente de ello, por ello quiero llevar un control, e intentar seguir esa regla. Pero ahora por ahora… ¡Necesito un vozcka!

Escrito: 17 de junio del 2015

También te puede interesar... Diario personal: El nacimiento de los cachorritos: 7 días después

Sígueme en.... Mis redes sociales

Diario personal: El nacimiento de los cachorritos: 7 días después

 

Los 4 cachorritos de Yera

Hoy hace siete días, en el que Emmanuel y yo celebremos, 6 años de estar juntos, en el lugar donde nos conocimos. Este año nos acompañaba una vecina amiga nuestra, recuerdo que bien “Genial, así al fin nos podremos hacer una foto los dos juntos” obviamente nuestra hijita perruna, con sus hijitos dentro de su tripa también nos acompañaban… Hoy hace siete días, que en el comienzo de las bebidas, Yera se puso de parto, algo curioso… en el día de nuestro aniversario, en el lugar donde comenzó nuestro encuentro, las siguientes citas. No os voy a mentir desde el día 3 de mayo, estábamos pendientes que podía parir en cualquier momento, de broma le dije a Emmanuel “ya verás cómo parirá el día 6 de mayo” De alguna manera tenía ese presentimiento… porque siempre nos ocurre las situaciones más extrañas. Lo que no imaginé que iba a ser en ese lugar, dejando vozka pagado y sin poder beber, y sin podernos hacer una foto juntos.

 Los recién llegados a la familia tienen 7 días de nacidos, me sorprende la velocidad con la que crecen, alguno parece más hijo de Rottweiler  que de York shaire, con lo gordinflón que está. 4 cachorritos que crecen por días literalmente, aunque aún no se ponen de pie, pero se arrastran con una velocidad increíble, que ya alguno se ha escapado de su guarida. Solo tienen una semana si, pero hay que estar con mil ojos por lo que pueda pasar.

 Una semana que Emmanuel, poco puede dormir, porque cuando al fin lo logra, los peques empiezan a chillar, supongo que en busca de la leche que no encuentran. Es curioso y real, con el movimiento, la tele, y el ruido en general, los cachorrillos, se pasan el día durmiendo, es cuando todo esta oscuro y en silencio cuando se alteran. Una vez leí que a los bebés humanos, les tranquiliza el ruido, porque les recuerda cuando estaban en la tripa, que como imaginaréis no es muy silenciosa.

 Hoy empiezo vacaciones, por ello me decidí esta noche pasada a quedarme con los bebés a ver cómo iba. La verdad bastante bien, a menudo como es normal, solicitan a su madre, a nuestra perrita para comer. Ella muy maternal los atendía con mucho cariño y amor.

 

La mami, alimentando a sus cachorritos


Pero llegado un punto como es normal, después de 7 días, cuando los tenía a todos dormidos y tranquilos, se salía de su guarida, se recostaba al lado, intentando dormir, pero al mínimo ruido ya estaba pendiente, corriendo atenderles. Yo observaba, en una de esas veces que la mamá intentaba descansar, fuera de la guarida, empezaron a chillar, a buscarla, ella, se lo tomó con calma, entonces, fui testigo, que uno de ellos estaba trepando a punto de salirse, ya que lo pillé, lo volví para dentro, pero ya la intranquilidad me envolvía “¿Cómo me voy a dormir así? ¿Y si se escapa?” Ya me veía la noche en vela, pero ya con su madre al lado, se tranquilizaron, a ratos comían, y a ratos dormían. Yo logré dormir bastante bien, aunque me desesperaba a menudo, a ver si estaban los cuatro en su lugar. Pero dormir, dormí.

 

Para mí fue como una pequeña prueba de lo que es ser madre, aunque con el bebé humano, está claro que de su cuna no va intentar escaparse al menos los primeros meses de vida, pero el “ai” por si estará bien o no, será  el mismo.

 

La mami, vigilando a sus cachorritos

Bueno 7 días tienen los cachorritos, dos meses tienen que estar con su madre, después los regalaremos a personas responsables, amantes de los animales. Poco a poco va saliendo gente. Alguno ya tenemos apartado.


Escrito: 13 de mayo del 2015

También te puede interesar... Un aniversario muy especial

Sígueme en... Mis redes sociales

Diario personal: 06 de mayo del 2015. Un aniversario especial

 

06 de mayo del 2015

Hace tiempo que no explico ninguna experiencia de mi vida, la verdad en estos últimos años, nos hemos llenado de dificultades, y muchas novedades no hemos tenido, nos hemos envuelto de dificultades y rutinas, sin muchas novedades y menos para contar.

El seis de mayo es el día que mi esposo llegó a España para conocerme, con ese encuentro después de dos meses chateando, iniciemos nuestra relación. Por ello cada 6 de mayo, vamos a celebrarlo en el hotel, donde nos conocimos físicamente, donde empezó todo.

 Este 2015, cayó en miércoles, habíamos tenido unos días difíciles y estresantes, por primer año, no veía la posibilidad, de ir a comer donde cada año. Él día se presentó bien estresante, y bueno pensé “a última hora a ver si podemos ir a tomar algo” Con esa idea, inicié la mañana de ese estresante día.

 Estaba en mi lugar de trabajo, de la nada llegó mi esposo, con la perrita, le vi llegar de lejos, todo trajeado, con unas flores, no lo negaré, me emocioné, ha sido tanta tensión, los últimos meses, que ver ese detalle de quien más adoro, dejó aflorar todos los sentimientos guardados. Juntos fuimos acabar de hacer los deberes  de ese día. Al ir de camino a casa, pasemos por delante del hotel restaurante donde inició todo “Hoy es 6 de mayo, tenemos que comer aquí” pero yo estaba sin arreglar, con falta de duchar… le dije “ya vendremos otro día” pero él respondió “No, hoy es el día, debemos quedarnos” llamemos a una vecina, que es una gran amiga. Cuando llegó empecemos a comer.

 


Antes de nada tengo que decir, que nuestra hija perruna, está embarazada, el padre, es el perro de esa vecina, que nos acompañó. Sinceramente, fue un rato muy entretenido y divertido, comimos ternera con setas, y un postre para los tres. Nos pedimos unas bebidas, personalmente un vozca con coca-cola. Le acababa de dar el segundo trago literal, cuando vimos, que a Yera le salía algo… ¡Se estaba poniendo de parto! La vecina la cogió en brazos, tactaba con cuidado, aquello que estaba saliendo, se dirigió a su casa. Emmanuel y yo nos quedemos pagando, cuando ya íbamos de camino, un cliente del bar, nos dijo que nos dejábamos todas nuestras cosas, así que Emmanuel volvió para atrás, yo volví a casa de nuestra vecina.

 

Ya todos reunidos, en nuestra casa, Yera se empezó acomodar, al poco de llegar la hora, nació el primer perrito, no tardó en llegar el segundo, y el tercero, el cuarto tardó un poco más, pero dentro  de la normalidad. Al final 3 machos y una hembra, madre y cachorritos estuvieron muy bien, los peques, ya tienen 4 días, cada vez están mayores.

 



Como pueden ver, fue un día lleno de sorpresas, mucho más que un aniversario. A partir de ahora el 6 de mayo, tenemos mucho más que celebrar. Lo que más me arrepiento, es que con todo el jaleo al final  no pudimos hacernos una foto los dos juntos.

Escrito: 11 de mayo del 2015

También te puede interesar.... Sant jorge y la rosa


Sígueme también... Mis redes sociales

Reflexión personal: Sant Jorge y la rosa

 

23 de abril del 2012

Un año más el día del libro y la rosa ha hecho acto de presencia, como cambian las cosas, hace siete años atrás, me entristecía este día, lo odiaba, ¿odiar? ¿De verdad? ¿Tan así? Sí, lo odiaba, por la necesidad, desesperación de desearlo, desear recibir esa rosa, obviamente esa flor, no es más que un símbolo, un símbolo que ansiaba, deseaba.

 “¿Quién me iba amar a mí?” me preguntaba constantemente, los que me rodeaban, lo mismo se cuestionaban “¿Quién iba a mirar más allá de la discapacidad, ver la mujer, que soy en realidad? ¿Quién?”

Diciembre 2012. Ciudad de Mexico: Las barcas de Xochimilco

 Deseaba el amor más que a nada, sentirme amada, por ello, confiaba en cada gesto, cada mirada, cada palabra bonita, que en ocasiones no eran nada, en muchas de ellas no eran nada, simple educación, simpatía, pero mi cerebro lo procesaba de una manera especial “¿y si está ligando conmigo?” “¿y si al fin llegó la oportunidad?” no podía evitar ilusionarme de algo que jamás ocurrió solo era una ilusión de mi cerebro desesperado por el amor.

Hoy 23 de abril, seis años han pasado de esa necesidad, de esas ideas, seis años que encontré el amor, cuando ya dejé de confiar, cuando ya no me quedaba esperanza, seis años, que donde más me lastimaron, allí le encontré. Empecemos como una amistad, pero a pesar del océano que nos separaba, no tardemos en tener el encuentro… No tardó en cruzar un océano por mí. Sí, me dio miradas, sonrisas, me piropeaba, me dijo que le gustaba… eso muchos lo han hecho, pero… ¿cruzar un océano? ¿Dejar una vida de triunfos, para dar paso a estar a lo más bajo? ¡Ninguno!

24 de diciembre del 2018


Nunca he tenido la oportunidad de conocer, de vivir, mi niñez, paso, dando paso a mi adultez. Obviamente pasar ese primer Sant Jorge con él, fue lo siempre deseado y ansiado… ¡Yo también quería mi rosa! ¡Y la tuve!

Hoy seis años después, no la necesito, sí, claro es muy bonito recibirla, pero ya, no es la necesidad de ayer, tengo junto a mí, al amor de mi vida, estamos a punto de cumplir aniversario, hemos pasado tantas cosas, muchas negativas, sobretodo este último año, pero superan las positivas, hemos superado cada bache, por dificultoso que se encontrara, las vivencias juntos ya son innumerables.

 


Al día de hoy soy consciente, que ayer, no era amor lo que sentía por esas palabras, miradas, gestos bonitos, no, solo era una gran baja autoestima de mi misma, ya el mínimo gesto, me hacía ver lo que no era. Como a mí en su día, muchas personas con o sin discapacidad, les pasa igual, están tan faltos de una necesidad que el mínimo gesto te hace creer que es amor, cuando está muy lejos de la realidad, después culpamos a estos por hacernos ilusiones, pero ell@s son inocentes, es nuestra baja autoestima, que nos hace ver lo que no es.

 El día que no necesitéis una rosa o un libro por Sant Jorge, vuestra autoestima estará al cien por cien.

Escrito: 23 de abril del 2015

También te puede interesar...30 de diciembre. Reflexión del 2014

Sígueme en... Mis redes sociales

Carta de despedida de un drogadicto a su mejor amiga

  Soy al primero, que me está partiendo el alma, estas líneas, pero es necesario, te escribo para despedirme de ti, mi mejor amiga… Cuando e...