jueves, 20 de agosto de 2020

Sentimientos de un hombre con discapacidad

 


¿Quien soy yo? ¿Quien fui una vez? ¿quin soy hoy? Dicen que una persona, un hombre para ser exactos ¿lo soy? Ayer sí, hoy no lo se... yo solo me veo como una marioneta de papel...

 Tenía un trabajo, tengo una familia a la que cuidar y proteger ¿como hacerlo con esta discapacidad? Tenía un buen sueldo, pero me echaron de ese empleo, ahora desamparado me veo... Sí encontré otro curro, pero ni la mitad de dinero... ¿Que hay de mis espectativas? ¿De mis sueños? ¿De mis obligaciones como hombre? Desde niño me inculcaron, que yo soy la torre que nunca debe caer, el que debe proteger a su familia, el que debe poner el pan en la mesa, el que debe marcar su masculinidad...



 Mi salario no es suficiente, mi esposa se ve obligada a trabajar a media jornada, encargarse, de la casa, de los niños, de mi... Intento ayudarla, pero no es suficiente... Como ser un hombre si ni privacidad tengo, no, me la tienen que aguantar mientras orino, me tienen que lavar el trasero cuando la fortaleza de la naturaleza necesita salir... Desnudo ante ella, en cada ducha, necesito su ayuda, solo no puedo... ¿como lavarme la espalda? ¿como lavarme eso tan intimo? Sin ayuda es imposible... Ella, mi esposa es muy comprensiva, ya me deja mis tiempos de privacidad, mis tiempos de hombre... pero para mi, no es suficiente, agradezco enormemente su intención, pero no es suficiente, no para mi, yo se la realidad...

 Nuestras relaciones sexuales, son plenas si, almenos por su parte... intento, cumplo sus expectativas sexuales, pero mi organo más viril, no hace acto de presencia... por culpa de está discapacidad... por ello, siento que no cumplo sexualmente, la dejo insadisfecha... aun siguen pensando que soy hombre, no, yo ya no soy eso... todos los que me rodean me lo recuerdan, cuando antes todos me respetaban... ahora todos, me tienen lastima, solo me ven como un niño indefenso, como un discapacitado... Diós, no importa, la fuerza que tenga realmente, no importa mi real capacidad... todos lo único que ven... como a un ser al que hay que cuidar y proteger... ¡Maldita sea! ¡Soy un hombre! O al menos... lo era...


 Siento que mis hijos, me han perdido autoridad, el respeto... lo pasan mal en el colegio, se burlan de ellos... ¡por mi culpa! Les dicen que no soy un padre, soy un niño... que nadie los va a proteger... eso no es verdad... tengo la capacidad y la fuerza para matar si es necesario por ellos, pero nadie lo ve, ni yo mismo me lo creo... ¿como hacerlo viviendo como vivo? Yo debería cuidar y proteger a mi mujer, a mis hijos, no al revés como en realidad es...

 Se que las mujeres con discapacidad lo tienen muy difícil, pero el hombre con discapacidad, no lo tenemos más fácil... solo hace dos meses que vivo con esta discapacidad... ¿estoy equivocado? ¿no? Hoy por hoy, no lo se... supongo que tengo que adaptarme a esta nueva situación, a está nueva vida... y analizar la situación en otro momento, que los sentimientos negativos no sean protagonistas, solo así, sin dejar de investigar e intentar, descubrir mi realidad, con mi nueva vida con discapacidad.

Escrito: 09 de mayo del 2014

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Carta de un anciano con discapacidad

 

Yo no quería, pero no lo pude evitar... con la vejez, la discapacidad me llegó, me volví un ser dependiente... Ya no podía vivir solo en mi casa, necesitaba de alguien para que me ayudara en mis tareas diarias y personales. Todos mis hijos trabajaban, tenían ya sus vidas ocupadas, de mi poco se acordaban.

En menos que me diera cuenta encerrado en un geriátrico me encontraba. Ya tenía mas de ochenta años, allí estaba entre cuatro paredes blancas, sin más compañía que mi propia alma... Mis hijos demasiado ocupados estaban para visitar aquel hombre que les engendro, protegió educó y cuidó.

Aquí en el geriátrico, tengo un techo, una cama cómoda, comida caliente... pero realmente nada más... no tengo privacidad, no tengo libertad... aun tengo fuerzas, en estos ancianos brazos, aun tengo la oportunidad de saber quien soy, y a donde quiero llegar, y la fuerza, para tomar mis propias decisiones... pero a nadie le importaba, ni a mi hijos, ni a las enfermeras que me ayudaban día a día, no menos a estas segundas, solo me ven como una obligación, sobretodo las enfermeras que para ellas, solo era una obligación, un trabajo, uno más. Mi voz y voto poco les importa, En cuanto encuentras tu libertad ell@s no tardan en arrebatártela, tratándote como un chiflado, encerrándote entre esas mismas paredes, separándome de todo aquello que me importaba, incluso de mi mejor amigo, mi fiel compañero Max, mi perro de dieciséis años, me separaron de él sin ni siquiera darme la oportunidad de despedirme, por más que supliqué, su corazón no se hablando obligándome a decir adiós.


Que tristeza... que pena llegar a esta situacíon... Dependientes totalmente... que aunque tengas la capacidad, no tienes la libertad, solo eres para ellos, una labor que llevar, sin opinión sin palabra... Que aquellos desde que nacieron distes tu vida por ellos, ahora que los necesitas, ellos se olvidan de ti... llenándote de promesas, jamás cumplidas, olvidándose de ti.

¿Qué hay de tu vida? ¿Qué hay de ti? ¿Qué hay de lo que un día fuiste? ¿Qué hay de todos mis logros? ¿Qué hay de todas las guerras que me enfrenté? ¿Qué hay de todo aquello que creía? De nada vale ni sirve, solo porque soy viejo. Yo fui uno de los grandes, luche por aquello que creía justo, luché, me enfrente a guerras por mi país... ahora en mi vejez nadie se acuerda... todos me tratan como un ser inutil y sin valor ninguno.


Solo le pido a dios, que me lleve ya junto a él, esto ya no es vida, solo soy un estorbo para mis hijos, una obligación, un negocio para los que me cuidan... lo que fui ayer, ya no existe hoy... ¿para que seguir en este mundo llamado vida? No, ya no quiero vivir... ya solo quiero morir... encontrar la paz, que me arrebataron y poco a poco me está matando...


Escrito: 21 de abril del 2014

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Reflexión personal: Mi vida con discapacidad

 


¿Qué decir que no haya dicho ya? Soy mujer con una discapacidad física.... Desde que nací, toda mi vida, e convivido con ella... Si por un casual, la discapacidad desapareciera... realmente no sabría como seguir... obviamente... lo tendría mucho más fácil que ahora... pero por otro lado... estaría igual o peor...

Aquellos que creen que sin discapacidad ligarían, encontrarían el amor, tendrían experiencias sexuales... quizás si, quizás no... pero sus vidas, no serían tan distintas a las de ahora. La vida de una persona no se valora solo por una condición, una persona es mucho más que eso, que cambia una cosa, no cambia todo de una persona... Pero después hablaremos más detenidamente de este punto.

Mi vida con discapacidad, así se titula, en eso me tengo que centrar... La verdad no veo mi vida sin la discapacidad... Supongo que si hubiese nacido ya sin ella, pos si, obviamente mi vida, sería totalmente distinta de lo que hoy es... pero... ¿sería mejor? ¿sería más feliz? Realmente no creo... 


Sí, tengo discapacidad motriz, estoy felizmente casada e independizada, amo a mi pareja, ambos disfrutamos de una sexualidad plena... Todo parece muy bonito, pero realmente no es oro todo lo que reluce, estamos envueltos de una gran crisis económica, que hace, que nuestra vida, que toda esa felicidad peligre, no, la discapacidad no tiene nada que ver...

¿Como sería mi vida sin discapacidad? Ni idea, pero de bien seguro que no es la que tengo... seguramente si tendría más amistades... ¿pero verdaderas? Lo dudo... Solo viviría en un mundo de falsedad... Si por un casual la discapacidad desapareciera de mi vida ahora mismo, con veintiséis años que tengo... Sinceramente, no cambiaria nada... eso imaginando que no tengo pareja, que vivo con mis padres, entre 4 paredes... realmente no cambiaría nada, no, no hablo de lo que yo desearía... es lo que realmente pasaría...


Soy adulta mi personalidad, mis ideales, mi persona, ya está creada, Sí claro... con toda mi ilusión me arreglaría, me iría a una discoteca a ligar... pero nada cambiaría... claro, se me acercarían chicos, me invitarían a una copa, ligaríamos, quizás nos enrollaríamos, y ya... no sería más que algo pasajero y realmente fictício... Porque algo que si que tiene la discapacidad, es que ves la realidad de las personas, su real personalidad, si pueden fingir, pero no tardan en descubrirse. Más chicos se me acercarían si... pero a lo mismo, el acoso y abuso sexual estaría mas presente en mi vida... O otra realidad mas creíble es que seguiría como estaría ahora, tomando mi refresco en la barra, desconfiando de todo aquel que se acercara... ¿Por qué? Mi personalidad no depende de mi discapacidad. Por lo mismo quiero recalcar... a todos aquellos que culpan a la discapacidad por las vidas que llevan, que desearían que esta desapareciera, para un cambio radical y mejor en sus vidas, declararles directamente... que si hoy su discapacidad desapareciera, su vida, no mejoraría en absoluto... Sí vale, tienen una discapacidad, pero no son unos inútiles, pueden buscar alternativas para encontrar la felicidad, si ahora no las encuentran, por el motivo que sea, sin esa condición tampoco lo harán... No se trata de discapacidad, se trata de actitud... Eso la discapacidad, para nada es responsable, los responsables es con la actitud que te han educado, si te han educado como un ser discapacitad@, te aseguro que no cambiaría nada sin esa condición.

Personalmente, no puedo detestar mi vida con discapacidad, ya que no conozco ninguna otra, no me puedo imaginar otra. Lo que si detesto es esta sociedad, que sin conocerme de nada, sin conocer mi realidad, me ha juzgado y sentenciado, me ha discriminado, me ha cerrado puertas, me despreciado, me ha señalado, como si fuera el mismito diablo, primero por ser mujer, luego por ser zurda, para terminar por mi discapacidad... pero realmente, los que están realmente enfermos son todos ellos, toda esta sociedad en general, una especie de película "los otros" jaja

¿Entonces? ¿Como afrontar tu vida con discapacidad? Con la cabeza bien alta, sin lamentaciones aceptándola como lo que es, la vida que te toco vivir, e luchar por ser lo más feliz posible... la discapacidad no es el problema, es tu actitud, y la actitud de los que te rodean... No te calles más, defiende tu ser, defiende tu persona, eres único y especial, por como eres... y tienes que encontrar el equilibrio y la felicidad sin cambiar nada que ya de por si, es normal y digno de vivir.

Escrito: 13 de abril del 2014

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Relato: Y.... Me enamoré de ti...

 


Me avergüenzo, pero debo confesar la realidad... cuando te conocí, me daba cosa verte, me daba cosa mirarte... en esa silla de ruedas de motor, con gran rigidez en tus músculos, apenas entendía tu habla, tu saliva se escapaba de tus labios...

Te sentaron en la mesa mas próxima a la mía, no pude evitar observarte... jamás había visto a alguien tan joven discapacitado, no pude desviar la mirada de tu rostro, se te veía hermosa aunque no te voy a engañar, tu discapacidad, no me hacía ver la realidad... podía más esa rigidez corporal, esa saliva, que no se controlaba, esa mirada desviada y perdida... Me recordaba tanto al documental de "Cuerdas" Que vimos en clase, claro que tu si tenías una mesa, un ordenador portátil para así poder seguir la clase a buen ritmo... El profe estaba pendiente a ti, pero no tanto como imaginaba, no más de lo normal.


No podía dejar de mirarte, tu discapacidad me daba respeto, algo me decía aléjate de ella, no es normal, pero por otro lado, sentía la necesidad de conocer más sobre ti... ¿por qué? No lo se... nunca antes me había pasado algo así... El timbre del recreo sonó... la clase no tardo en quedarse vacía... tu seguías allí... nadie se acordó de ti, no quería ser el raro... pero tampoco quería dejarte en soledad, como si de un objeto te tratarás... Me acerqué a ti... no sabía si me podías entender... pero debía intentarlo... "disculpa, quieres que te acompañé algún lado?" Todo ocurrió muy deprisa, pero no tardaron en llegar unas amigas y te fuiste con ellas.

No se desde ese primer momento... ya no pude sacarte de mi cabeza, no me preguntes porque, aunque con vergüenza, debo admitir, que me daba pena tu situación, vivir en un cuerpo discapacitado... que mal lo deberías pasar... Era un viernes cuando te conocí esa noche había quedado con unos amigos para tomar algo... Cual fue mi sorpresa que te encontré en el pub, pasaba de la media noche... que hacía una mujer como tu, en ese lugar, tan tarde, con la cantidad de pervertidos que habían... que estaban deseando aprovecharse de chicas como tu... no había ni rastro de esas chicas que te acompañaron esa mañana, por mi parte ni rastro de mis colegas... estabas delante de la barra, mas alta que tu... parecía que querías pedir algo... miré a mi alrededor, no había nadie conocido... si, lo siento me avergonzaba que me vieran hablando contigo... lo que pudiera pensar la gente... Me acerqué te iba a preguntar que querías tomar, para intentar entender exponerle al camarero de detrás la barra, pero te me adelantaste... una voz hablo "un chintonic" ¿pero de donde salía esa voz? ¡Era una especie de robot, que te ayudaba a comunicarte!


- ¡A hola! Tu eres mi compañero de clase verdad... ¿Que tal? -me marcaste una sonrisa, yo idiota de mi, me quedé petrificado sin saber que contestar... Te miré detenidamente estabas preciosa, con esa falda asta las rodillas, esos ligurinos... esa blusa blanca te favorecía enormemente... Se te acercó un chico, en el que te besó locamente en los labios... -disculpa, tengo que irme... nos vemos el lunes en clase... -transmitió tu comunicador. Personalmente, no se que me sorprendía más: encontrarte en la discoteca a estas horas, tu comunicador, la sensualidad que provocabas, tu chintonic, o que tuvieras novio...

Aquella noche no pude dormir... tu recuerdo me venía a la cabeza... mis ideales me atormentaban... como podía considerarte inferior a mi... esa noche... realmente empezaste a cambiar mi forma de pensar... empecé a verte de distinta forma... Me enamoré de ti.


En clase me tomé mi tiempo para mirarte, para conocer mejor tu mundo... ¿Y si no era tan distinto al mío? Eres súper inteligente, de notables no bajabas, eres simpática y muy divertida... tienes cada anécdota que realmente, no sacar una sonrisa es imposible... Me has sacado de mas de un apuro en clase... por olvidarme de los deberes... y otros despistes, definitivamente gracias... Cuando mis amigos me dejaron tirado, me invitaste a ir con tu pandilla, ahí descubrí, que ninguno más tenía discapacidad, solo tu, que tu también fumabas algún que otro cigarrillo, no dudaste en invitarme... y averigüé que teníamos gustos similares, ambos nos gustaba el Rock... No importa la gravedad de tu discapacidad, tu los limites, los abandonabas, y a por todas te lanzas... Y es que realmente... no importa tu discapacidad, eres una mujer de cabeza a pies. Me enamoré de ti.

Días después te encontré haciendo la compra, te invité a un café, ya no me importaba que me vieran contigo, me encantaba tu compañía, tu recuerdo clavado en mi, lo tenía... ahí me enteré que con tus padres no vivías... sino como cualquier joven, independizada, con tu propio piso, con esa ayuda necesaria para tu vida diaria... Me invitaste a tu casa, acepté, así podía compensarte, lo mal que te traté al principio... entremos en tu cuarto, era espacioso, y muy hermoso... Tenías un ordenador, con tu gran afición, una vez más me dejaste sin aliento, dos libros escritos por ti, publicados, y escribiendo el tercero... eras y eres una mujer increíble, en ese momento, aun más me enamoré de ti... lástima que no era correspondido.


Eramos grandes amigos... pasábamos ya tiempo juntos, aunque pasabas mas tiempo con tu novio... yo la verdad me ponía celoso. Me enamoré de ti.

Una madrugada tormentosa, llamaste a la puerta de mi casa, estabas empapada, llorabas desconsolada te preparé un te, y te ayudé a tomártelo... Tu novio, te había dejado, o mas bien le habías pillado, que tenía otra mujer, ya él decidió te dejó por ella... Después de horas hablando, te cogí en brazos, te acosté en mi cama, me acurruque a tu lado, intentando calmar, ese llanto desconsolado... "él no te merece, eres demasiado hermosa y fantástica para alguien que no te valora"


- Ya nadie me va amar... por mi discapacidad... -Gritabas con desespero. Me abrasaba el corazón de verte en ese estado...

- Eso no es verdad, yo te amo, te amo de verdad, la discapacidad, no puede cambiar un corazón enamorado... -mis sentimientos eran sinceros... le separe un mechón de su pelo.

- Déjalo ya, se perfectamente, que apenás me podías mirar cuando me conociste, te da cosa mi discapacidad... menos responsabilizarte de ella, te avergüenzas de mi...

- Eso era así... es cierto... y lo siento... es tanta la mala publicidad que hacen sobre la discapacidad... que vuelve locos a todos... lo siento... Déjame mostrarte que al día de hoy te amo de verdad...

- Bésame... Bésame de verdad -Te besé, con ternura, con amor pero sobretodo con respeto, a ese corazón herido. Nos dormimos abrazados, cuando la tristeza y el llanto cayó. Al despertar, el sol ya había salido, ya ni rastro había de la tormenta de horas antes... estabas tan hermosa... Abriste esos ojitos hermosos me besaste con pasión... te correspondí, nos acariciemos, nos desnudemos, nos besemos, susurremos, sintiendo el sentimiento, cada poro de nuestra piel, indicaba sin palabras, que yo te amaba, tu también a mi... era mucho más que un desahogue sexual, realmente nos gustábamos, nos amábamos... al día de hoy diez años después lo seguimos haciendo, más fuerte que esos principios.

Me enamoré de ti, ayer, hoy, siempre lo estaré, siempre de ti...


Escrito: 07 de abril del 2014

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