martes, 14 de julio de 2020

Poesía: Deseo...




Deseo sentimiento,
deseo pasión,
hay veces que deseo un revolcón
otras, sentir el amor.
  
Deseo perder la cabeza,
convirtiendo esa locura en realidad,
sin dejar de dar vueltas,
a lo que piensen los demás.



Deseo que fuego y piel se unan,
sin pensar en las consecuencias,
sin pensar si esta bien o mal,
solo disfrutar esta locura sin final.

Poseeme,
quiero sentir piel,
arrancame la ropa,
hazme tuya una y otra vez,
hasta que desmaye de placer.



Vamos desnudate,
atame, amordázame,
poseeme, cachetadas también,
se mi dueño por una vez,
no temás disfrutaré.

Hoy no me hagas el amor,
no necesito besos, cariño y abrazos,
follame con devoción,
haz mi cuerpo temblar y sentir la pasión,
como nunca antes se realizo,
pero eso si, respeto por favor.


¿Por que amor,
porque este cambio?
No lo se,
pero mi cuerpo lo está reclamando,
quizás porque mi corazón esta llorando,
y necesita sacarlo.

Te deseo amor,
no hagamos el amor,
hoy no,
pasemos toda la noche deborandonos,
sin pensar en el pasado,

pero sobretodo disfrutando  de nuestros cuerpos al máximo.

Escrito: 25 de diciembre del 2013
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Relato: Invencible



Lo había conseguido... lo había logrado... le parecía increible, pero al fin la luz al final del túnel se vio grande y clara, tras de dos años de lucha, venció al cáncer, sin ninguna secuela, tuvo la muerte tan cerca, ningún doctor daba esperanzas, sus padres, ya preparaban su funeral, pero él fue mas fuerte que los médicos, él fue más fuerte que la muerte, él fue más fuerte que el cáncer. Casi lo derriba, pero al final George lo derribo a él, y ahora él se sentía más fuerte que nunca, incluso se sentía invencible, nada ni nadie podría derrumbarle. Pero al mismo tiempo su mundo se desmoronaba, ya hacía tiempo que lo presentía, pero no quería aceptarlo, menos ahora que todos sus problemas habían acabado... pero su padre, no lo veía de la misma forma, decidió, abandonarlo, a él y a su madre, ya se había hartado, justo ahora, que todo había acabado.

Volver a clase, aguantar las largas horas de estudio no fue fácil, pero el ver como todos sus compañeros le daban la bienvenida, ver como le aplaudían y admiraban, y las chicas, ahora si, en él se fijaban ver como después de todo el calvario de solo por eso asistía al último curso de secundaria. 

Solo cumplió a rajatabla la primera semana, después solo asistía aquellas asignaturas que le interesaban, las demás las pasaba en la calle, con su mochila colgada fingiendo que estaba repleta de libros... la realidad estaba vacía, más que unos bocadillos, unas bebidas, y su paquete de cigarrillos. Le había cogido gustillo a faltar a clase, ya había encontrado compañía, esos chicos, los tipicos campañeros, los típicos, dispuestos a la lucha a los follones, a romper las reglas a meter en líos.
Estaba harto de reglas, estaba cansado de instrucciones desde que se levantaba asta que se acostaba, en casa su madre no le dejaba de exigir, "nada de comida basura" "Todo verdura" "nada de tabaco y alcohol" "tienes que ayudar en casa" "cumple con tus obligaciones" joder había superado el puto cáncer, era el rey... porque no se daban cuenta... sus amigos de siempre no dejaban de darle instrucciones, no hagas esto, no hagas lo otro, cuidado con esto, cuidado con lo otro ¿por que su madre no era consciente? Había vuelto a nacer, ya nada de su pasado tenía sentido, quería cambiar, quería demostrar al mundo su nuevo yo, George el invencible.


Era un día nublado, George esperaba en la esquina, cuando los vio llegar, se dieron su saludo oficial, empezaron andar, aquellos lugares menos esperados, aquellos lugares que sabían que a ningún conocido encontrarían.
- ¿Oye tío como se siente... volver a nacer?
- Me siento el puto amo, pero no dejan de darme instrucciones, estoy asta los cojones -le echo una calada a su cigarro.
- nosotros tenemos lo que necesitas... -se sacó una bolsita con un polvillo blanco dentro.
- ¿Que es esto? ¿droga?
- Así es... ¿te atreves? ¿realmente eres el puto amo? ¡demuéstralo!
- ¡Claro que lo soy! -le arrebato la bolsa con rabia. La abrió.
- No espera, aquí no... acompañanos... -De está manera George, se adentro no solo a un callejón, sino a una nueva etapa de su vida, una etapa digno de un invencible, al mismo tiempo del principio del fin....

Escrito: 23 de diciembre del 2013
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3 de diciembre: El día de la discapacidad



Hoy es mi día... ¿si? Yo no lo se, eso dicen los de mi alrededor, todo son besos, abrazos y felicitaciones por ello... ¿por qué? Solo porque tengo discapacidad... ¿solo por eso hay que celebrar? ¿el qué? Sigo sin entender. Paso de los veintiséis, no tengo amigos, solo compañeros, me paso el día en un centro, que poco entienden de derechos, una chica me ama, y yo a ella, ambos convivimos en el mismo centro, pero tenemos que bajar la cabeza y callar, no nos podemos besar, no nos podemos demostrar el amor que nos sentimos... ¿por qué? ¡Si no hacemos nada malo! Me paso el día entre manualidades y videos... ¡los odio! A mi me gusta escribir, hacer escritos, cuentos... ¡no manualidades! Como si fueramos niños pequeños.

Hay días que estoy de bajón no me apetece ver, ni hablar con nadie, pero en el centro nadie respeta nada, te disparan a preguntas, te discuten, no entienden el porque de tu estado... yo respeto que no lo entiendan... pero que encima te lo reprochen... me parece la tela...

Tengo silla a motor, puedo conducirla, puedo llevarla... no entiendo porque no me dan la libertad de salir donde me apetezca... siempre a su son, como si fueramos marionetas sin la capacidad de decisión....

Hay días que no me levantaría de la cama, la monotonía la tristeza es tan grande, que no tengo ni fuerzas ni ganas para ello. En ocasiones, siento que la rebeldía puede conmigo, no es nada personal, bueno si, estoy vivo, soy persona adulta, siempre al son de los demás, nadie tiene en cuenta mi opinión personal... Es normal que me sienta frustrado, con ganas de gritar de reclamar mi derecho como persona.


3 de diciembre, el día de la discapacidad, mi día, por poseerla, yo más bien mi condena, no por la discapacidad, yo me veo muy capaz, es esta sociedad que me lo complica sin cesar. 3 de diciembre, mientras que está sociedad siga negando nuestros derechos, mientras sigan tratando adultos como niños, mientras no se vea la discapacidad como una condición humana más, no hay nada que celebrar.

Escrito: 03 de diciembre del 2013
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Carta de despedida de un drogadicto a su mejor amiga

  Soy al primero, que me está partiendo el alma, estas líneas, pero es necesario, te escribo para despedirme de ti, mi mejor amiga… Cuando e...