martes, 28 de abril de 2020

Carta a mi perro, a mi fiel compañero




Desde que tengo memoria siempre has estado ahí, ha sido el primero en darme los buenos días, muchas de esas veces, has sido mi despertador, el ultimo en darme las buenas noches. Me encanta en como llegaste a nuestras vidas, en como apareciste, como si el destino lo tuviera claro dos semanas antes de que yo llegará al mundo, dos semana exactas que decidí atrasarme de mi nacimiento.
Papá y mamá dicen que es como si estuviera predestinado, el como te encontraron en esa caja, solo tenías días de nacido, la tempestad era fuerte en aquel día de noviembre. Ellos ignoraban si estaban preparados, para cuidar a un cachorro, cuando su bebé ya estaba por llegar, pero no te podían dejar en aquellas condiciones, sin pensarlo dos veces formaste parte de la familia.



Solo fueron dos semanas antes, pero la realidad es que siempre has estado conmigo, no recuerdo ningún momento de mi vida sin ti. Has sido mi compañero de juegos, el confidente de las travesuras, has estado ahí en los momentos malos, has sabido animarme, escucharme, as compartido conmigo los alegres y felices, me has defendido y protegido cuando alguien a querido hacerme daño.



Recuerdo cuando me operaron de la apendice, solo viste como se me llevaba la ambulancia de urgencia, aun ignoro como abriste la puerta de la casa, saliste corriendo, aullando asta el hospital. Fueron tantos los que se alarmaron al verte, pero por mas que intentaron sacarte a la calle, tu te las arreglabas para volver a entrar, asta que al final te dieron como misión imposible, te dejaron dentro, como un caso “excepcional” no te separastes de mi en esas cuarenta y ocho horas que estuve ingresado, incluso dormías a mi lado.

Llegó una etapa difícil, donde mis compañeros de colegio se metían conmigo, me acosaban. Tú no querías que fuera a clase, porque sabías lo mal que lo pasaba, siempre me insistías de jugar, justo cuando tenía que ir a clase. Y acabas metiéndote en el colegio para asegurarte que todo estaba bien. Nadie me creyó excepto tú, tú mi fiel amigo, les distes su merecido, si aquel día al salir de clase, me iban a dar una paliza porque asi a ellos se les antojaron, tu apareciste, mostrando los dientes, se asustaron bien, y dejaron de acosarme.



Recuerdas cuando conocí Maggie, me encantó desde el primer momento que la vi, solo que era tan tímido, tú amigo mío, te encargaste de ponerla en mi camino, solo apareciste, ella se encariñó de ti, para luego enamorarse de mi.

Escrito: 12 de febrero del 2018
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Carta de un perro viejo a su joven dueño




¡¡Feliz cumpleaños amito!! Casualmente yo también cumplo años hoy, ambos hacemos 17, la pena es que nuestro reloj corre en distinto ritmo. Tu eres joven y ágil, yo me siento pesado y viejo.
Ambos eramos dos cachorritos cuando lleguemos a esta casa, pero yo siempre iba por delante, me gustaba porque podía cuidarte y protegerte, y así lo hice siempre. Estaba convencido que estaríamos juntos de por vida, nuestra familia, me integro desde el primer momento, yo siempre me he sentido tan feliz a vuestro lado, me encontrastéis en la calle, lo recuerdo tan bien, aquella noche de noviembre, llovía y hacía mucho frío, yo me sentía solo, tenía mucha hambre y frío, estaba tan asustado, papá y mamá no lo dudaron, me atraparon en sus brazos, me cobizjaron y me aceptaron como parte de su camada o familia. Tú estabas en la pancita de mamá, lo detecte al momento, ya deseaba conocerte, para jugar contigo, mi hermanito humano. Desde que empezaste a gatear, fuimos los mejores complices, tu, me cubrías con mis travesuras, yo cubría las tuyas.

Recuerdo, cuando te enfermaste, la ambulancia te llevo al hospital con esas sirenas, yo no podía dejarte solo, quería acompañarte, pero me negaron subir “solo serán unas horas, vendremos pronto” me consolaban papá y mamá, pero yo sabía que no era verdad, sin que se dieran cuenta me fui, asta el hospital, no me detuve asta que me dejaron entrar a verte, acompañarte.
Se bien que en el colegio te pegaban unos chicos mayores, muchos se olvidan del sexto sentido de los perros, yo sabía bien por lo que estabas pasando, no podía consentirlo, tenía que hacer algo, tenía que protegerte, creo que lo hice bien, porque ya no detecte esa violencia en contra de ti. Ya siempre regresabas de la escuela tranquilo y feliz.

Recuerdo, cuando te fijaste en esa muchachita, que aceleraba tu pulso y los latidos de tu corazón, ¿sabes? Me pegaste un buen susto, pensé que te perdía, asta que fui consciente, que te gustaba mucho esa chica, deseabas hablar con ella, aunque no entendía porque no lo hacías, por ello, eche a correr, me escape, e ignoré como me llamabas, obligándote a seguirme, en el que te encontraste cara a cara con ella, con Maggie, iniciasteis amistad, a las pocas semanas ya eráis novios.
Lo siento tanto, siempre he evitado tu tristeza, ahora seré yo el causante de ella, si tengo tu edad, 17 años, pero para un perro, ya es la fase final, de la vida, veo la luz al final del túnel, no quiero irme, porque se que llorarás. Solo te pido que no lo hagas, no estés triste por mi perdida. La muerte forma parte de la vida, mientras me recuerdes no moriré.
Escrito: 20 de marzo del 2018
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Sentimientos de una mujer con discapacidad que no puede tener hijos




Hoy me entere, aun no me lo puedo creer, aunque era de sospechar.... tantos años intentando y sin resultado ninguno, ya ahí debía haberme imaginado.... pero no podía ser..... ya tengo una discapacidad, no imaginaba, que podía fallar en lo otro, en algo tan natural de la naturaleza de la mujer. Tantos discursos, que la sexualidad en una mujer con discapacidad es idéntica a una mujer sin esa condición, sé bien que es así, pero precisamente yo, tenía que ser la excepción que rompe la regla. Se perfectamente que mi discapacidad no tiene nada que ver, que de todas formas, sin la discapacidad, tampoco podría tener hijos, pero es como si tuviera que dar la razón aquellos que me tratan diferente, que se piensa, que al tener esta condición, ya no soy una mujer de verdad.
El amor es un asunto complicado, aun más cuando tienes una discapacidad. Soy consciente que todos tenemos un pasado, pero es difícil, competir, luchar, con esa condición. Siempre me sentido por lo bajo, sin entender que vio él en mi, sin saber si realmente lo estoy haciendo bien.



Realmente me importa bien poco lo que piensen los demás, pero no llego a entender, porque... porque mi reloj biológico me golpea con tanta fuerza, cuando mi cuerpo me niega el regalo. Es que lo peor es, es que todo él se gira gustos girados, vientre inchado, olfato sensible, sangrado  extraño.... Todo indicaba que había vida en mi interior, pero no, tras tanto intentarlo, hoy me han confirmado, que mi cuerpo no es apto, que jamás lograré lo tan deseado.

¿Como afrontarlo, si mi corazón no deja de anhelar, lo que mi cuerpo no puede dar? Ya es duro para una mujer que no tiene discapacidad recibir tal noticia, pero para una mujer con esa condición.... es debastador.



Como decir, personalmente, me siento, inferior a otras mujeres, sobretodo en lo que la sexualidad se refiere, me enamore, se enamoró de mi, hemos tenido y tenemos una vida intima completa, pero siempre me sentido por lo bajo de las demás mujeres, nunca me sentido al mismo nivel. Siento que no puedo competir en ese aspecto, que sus demás exnovias, me sobrepasan en mucho, siento que no le puedo dar ni la mitad que le daban las demás mujeres, en algo que podía estar en la altura, tenía que ser de la minoría que no pueden conceder. Los dos tenemos el deseo de ser padres y saber que por mi culpa eso no va a ser posible, realmente siento que no valgo nada como mujer, ni siquiera puedo dar vida, que es la naturaleza del genero femenino.
Mi esposo es tan comprensivo.... pero yo, me siento derrotada, sin saber como afrontar....


Hoy solo necesito desahogarme, sacarme del pecho este tremendo dolor que me atraviesa, y con tiempo pasara, nos apoyaremos mutuamente, buscando otro camino al que seguir al que avanzar, como pareja. Hemos superado tantos retos, es solo es uno más. Juntos lo vamos a lograr.

Escrito: 20 de abril del 2018

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Carta de una mujer, tras un embarazo psicológico




Nunca creí en el reloj biológico, aun menos, pensar que fuera posible un embarazo psicológico, es decir, que tu cuerpo y tu mente hacen unos cambios brutales en tu persona, todo parece como si realmente hubiera vida en tu interior, pero en realidad no hay nada, todo ha sido obra de un juego macabro de tu propia mente.
Bien he dicho, que no creía en el reloj biológico, hablo en termino pasado, porque soy testigo en primera persona, que sí es real, al menos en las mujeres, aunque ignoro si en todas o no, solo sé lo que en carne viva sucedió. No por ello, a todas nos tiene que pasar igual. No sabría decir cuando exactamente, llegó un momento que cuando sentía como mi síndrome pre menstrual se asomaba, notaba como mi reloj biológico golpeaba con fuerza, con la necesidad, el sentimiento, el deseo de tener un bebé, no es algo racional, de ver un bebé desear abrazarlo, cargarlo, acunarlo, el deseo de la maternidad, te aflora, cuando eso pasa poco puedes dominar.....

Ahora bien, de tener ese sentimiento mes tras mes, que te anuncia que la colega se acerca, días antes de su nueva llegada, te siente excesivamente cansada, de no hacer siestas, sientes como tu cuerpo te lo está pidiendo, sino, eres incapaz de seguir con tú día, si no duermes un par de horas, estás tan agotada, que asta tu deseo sexual desaparece. Tu gusto, te ha dado un cambio radical, tienes antojos, si antojos, de manjares que normalmente no comes, ahora tu cuerpo, te lo está solicitando, aquellos que te gustan, ahora los ves, no te apetecen, es más ¡¡¡Te entran nauseas!!! Continuamente tienes gases, sobretodo después de tomar, lo que tu cuerpo te está solicitando, algo que jamás antes, te había pasado, ¿el olfato? Pareces un sabueso, sabes la colonia que tiene uno, lo que ha comido el otro, si el que tienes delante acaba de fumar.... Sientes el vientre hinchado, como si una burbuja se estuviera formando, aunque solo un yogur te hayas tomado. Sientes que tu apetito se ha agrandado. Algo muy extraño está pasando, si realmente estoy embarazada.... Llega el día, estoy sangrando, pero no es una menstruación normal, solo son simples manchas de sangre, nada normal en un primer día de regla, a las 72 horas esas manchas ya se han ido. Y si.... me hago una prueba de embarazo, ilusionada, mi mente intenta no ilusionarse, pero mi corazón grita “Siiiii” pero ¡¡oh no!! respuesta negativa.
¿Entonces? ¿Qué? Miro foros por internet, me entero del sangrado por implantación algo demasiado semejante a mi regla extraña.... que después de eso, hay que esperar una semana para hacer un test de embarazo, que es cuando baja tal hormona, sigue la esperanza... ya que estos sintamos raros siguen latentes. Llega el día indicado, la nueva prueva vuelve a salir negativa. No tardo en ir al medico, los analisis correctos, no tardan en hacer. Definitivamente NO estoy embarazada, entonces ¿Qué es lo que me pasa? Entonces cuando escuche “el embarazo psicológico”

Ya era consciente de la realidad, no estaba embarazada, entonces, ¿por que me sentía tan decaída? No, no era por el echo de no estarlo, era como si hubiese perdido algo en mi interior, como un aborto, solo que en mi caso, realmente nunca hubo nada, pero, me sentía en una especie de duelo, ver bebés, me dolía, enormemente, me desgarraba el alma,no podía evitar preguntarme "por qué ellas pueden tener 4 o 5  y yo ni siquiera me embarazaba? ¿Qué había echo mal? ¿Qué hago mal? ¿Y si nunca llega" "lo seguiremos intentando" decía mi paciente y comprensivo esposo, pero... no, hoy por hoy no estoy preparada para un nuevo intento, no estoy preparada para un vuelta empezar, solo quiero disfrutar con mi esposo, sin buscar la llegada de la zigueña, no entonces entendí, que me encontraba en una especie de duelo, entonces comprendí, que asta que no pasara las cinco etapas de tal estado, tal y como si hubiese perdido a un ser querido, no volvería a ser yo.

Estas lineas, son para confirmar mi testimonio. Reloj biológico y embarazo psicológico, suena de película, pero yo como mujer, puedo confirmar que es real, las mujeres humanas, también podemos sufrirlo, no es algo, para tomar a risas, en casos podemos necesitar ayuda psicológica. Como yo, muchas otras mujeres igual.

Escrito: 27 de abril del 2018
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Carta de despedida de un drogadicto a su mejor amiga

  Soy al primero, que me está partiendo el alma, estas líneas, pero es necesario, te escribo para despedirme de ti, mi mejor amiga… Cuando e...