miércoles, 23 de diciembre de 2020

Carta a mi niña a los 15 meses de nacida

 


Ya vuelvo a estar aquí, ya un mes más pasó, es que ya son 15 meses los que tienes, las novedades no aflojan, es algo que a mí me hubiese gustado con detalle que me explicaran, como fueron mis primeros años de vida, de esos que no tengo memoria, espero que algún día te ilusione leer esto, tanto como me ilusiona a mi realizar este diario.

En este último mes, nos llamó la atención, el cómo empezabas a imitar aquello que te mostrábamos, por ejemplo, tu papá te enseño a “chocar los cinco” eso te fascina, con cualquier persona que ves, yo, por ejemplo, te mostré hacer el indio, dar besitos, o ya das abrazos de oso, cuando está interesada, incluso con gente que apenas ves. Ya bailas a tu manera, ¿cómo es? Te agachas, empiezas a mover la cabeza, de un lado a otro con desesperación.  Ya en los últimos días, te pusiste a bailar de cuerpo entero, viendo a tu grupo preferido desde que naciste “Pica, pica” también escuchas a “Luli pampin” o ya que en la guardería te enseñan el catalán (lengua de Cataluña) encontremos por casualidad y te gusta mucho a Damaris gelabert y sus canciones “Bon día” “els díes de les semana” y otros… El otro día, te caíste, te diste con la mesa, haciéndote una pequeña herida, con eso, peguemos a la mesa como castigo “Mala” le decía, ya tu coges, tu martillo de juguete, que hace sonidos cuando pegas, y te vas y pegas a la mesa, ya eso te parece divertido, y pegas todo lo que encuentras, como a tu papá cuando se queda dormido en el sofá, no te hace caso, tú te subes, sobre de él y le das un “martillazo” y ya cuando está sentado, tú le intentas poner sus zapatos, al igual que tú los quieres y la chaqueta para salir a la calle.

Una anécdota que te contaré: fuiste al supermercado con papá, yo me quede trabajando fuera, cuidando de tu hermanita perruna yera, tu entraste con papá a comprar… le volviste de cabeza, te perdiste por el supermercado, cuando ya te encontró, ibas con una piruleta de chocolate, que ya ibas mordisqueando. Del otro lado de la puerta automática estaba yo, corriste a saludarme, y más allá porque ya salías a la carretera, menos mal de la gente que entraba y salía del supermercado, te cogieron al vuelo, pero madre mía, cuando te vimos, estabas, manchada a por todo de chocolate, manos, cara, y la ropa también. Ya marchaste con papá y con yera, debería ser una gran aventura aquella, porque te dormiste al instante, de vuelta a casa.

 

Ya inicias la etapa del vocabulario, aunque “papa” fue de las primeras palabras que dijiste, en este último mes, lo dices de distinta forma, te sale de una forma mexicana, “papaaaa” dramática, es extraño, porque ninguno de los dos, hemos exagerado esa palabra, es algo que ha salido de ti, no entendemos porque, pero es divertido escucharte, ya también dices “guau” “pez” “Pael” para dirigirte al papa Noel,  “guapa” que intentamos que lo aprendas a las perrunas, Yera y Dama, para que las respetes y no las cojas de sus orejas, sus pelos, o sus colas.

 


Ya sabes lo que quieres y lo indicas con palabras o gestos, ejemplo si quieres el biberón, lo señalas con “mi, mi, mi” o cuando estamos en la calle, y tu estas cansada, vas a tu cochecito, indicando subir, o bien cuando quieres dormir, vas a por tu mantita, la empiezas a chupar, una costumbre que tienes desde que naciste, cuando tienes sueño, y después te tumbas en el suelo, sin importar si estas en la casa, o en la calle. También tienes una manera bien curiosa de tomarte los biberones, sentada en el suelo, ya sea de la calle o de la casa, recostada en una pared, sí, sí, realmente pareces una borrachilla, lo mismo para dormirte, te adueñas de la manta, te tumbas en los suelos, ya sea de la casa o de la calle, en el que te pareces, exactamente a una persona sin hogar. También cuando tienes hambre, quieres comida con cuchara, vas a por tu trona, la llevas hasta el comedor, así sabemos en qué estás interesada. Ahora estas en una etapa, que quieres hacerlo todo sola, inclusive comer, aunque ya tienes tus principios, aun no dominas con cuchara, y tiras más, de lo que te alimenta, pero eres bien tozuda, y niegas a que te ayuden.

 


Pareces la dueña del caos, eres un torbellino, que va desordenando todo lo que pilla, en cinco minutos, todo queda bien desordenado, cuando uno empieza a recoger, por un lado, tu desordenas por el otro, sí, hija mía eres la dueña del caos y el desorden.

 


Ya se acerca navidad, bueno de aquí una semana que ya tendrás los 15 meses, ya estaremos en ella, aunque van a ser unas navidades raras, atípicas, aunque aún seas demasiado pequeña, para ser muy consciente, en casa, ya pusimos el árbol de navidad, tú te quedaste boquiabierta, mirándolo, con intención de sacarles todos los adornos, al ponerme en medio, y no dejar que hicieras tal propicio, te enfadabas, pero con todo entendías, ya no te acercas… A la misma ya llegó el caga tió, el tronquito mágico, bueno, tu papá y tú, lo encontrasteis en medio del bosque, ya llegó a la casa, más bien, te abrazaste a él, como si fueras, uno más de tus muñecos, lo llevas, de aquí para allá jajaja, lo acomodas en el suelo, y lo tapas con una mantita para que no pase frío, algo parecido pasa con los suricatos que hay en el tapete de la entrada. Crees que son de verdad, te llevas el tapete de aquí para allá.

 

Ya te gusta jugar al escondite, que nos escondamos, tu caminando, que empezamos a seguirte, eso a ti te divierte, echas a correr entre carcajadas, o que nos escondamos, aparezcamos de la nada, también te saca una buena carcajada. Ya sabes jugar al cucu -tras, Ya vas de aquí para allá con soltura, cuando echas a correr problemas hay para atraparte, cada vez, te molesta más, ir en el canguro, muchas más, es una batalla de llantos, porque preferirías ir en el cochecito antes que allí, o quizás te niegas ir a la guardería, ya que, a la vuelta, nunca protestas, siempre te dejas sentar sin problema. Conoces el lugar de trabajo de tu papá, ya cuando nos acercamos, empiezas a llamarle con desespero, si intento pasar de largo, sin detenerme, te hinchas a llorar, mirando hacía el lugar…. Y no te callas hasta que vamos a verle. Ya tienes tus pataletas, es que te tiras al suelo, y te quedas en medio del paso, sin dejar pasar a nadie, lo normal que te saltemos, pero yo no puedo hacer eso, la persona que me ayuda a mí, tampoco, nos vemos en grandes apuros, en el intento de no pisarte.

 


Ya ha pasado tres meses desde que iniciaste la guardería, como ya te dije en las anteriores cartas, sois un grupito de siete: tú, la diana, la Cecilia, la victoria, el Gabriel, el Dilan y Vidal. Diana, tú y Gabriel, sois los más pequeños, vosotras dos sois de septiembre, y Gabriel cumplió el año, ahora en diciembre, Diana y tú ya 15 meses los demás son más mayores, entre 18 y 20 meses. Realmente se nota mucho de los más grandes a los más pequeños de tu clase, dicho esto, tienes dos admiradores, los dos niños más grandes: El Dilan y Vidal, te admiran mucho, el Dilan, es verte “¡¡La Vicky!!” tanto maestras como sus padres y abuelos, ya me han confirmado, que te aprecia, quiere mucho, que siempre esta con “la Vicky” en la boca, sus padres, que a ti, es la única que reconoce, de toda su clase, está todo el día con “Vicky, Vicky, Vicky” y el Vidal: le dijo a su abuela, “que le gustaba las niñas, y siii la Vicky es una niña”  y no solo ellos, al llegar a la puerta antes que abran, todos niños y niñas, te señalan como si fueras la jefa del lugar, te admiran, pero tu pasas de todos ellos, con la que mejor te llevas es con Diana, que cuando os encontráis en la calle, empezáis a jugar entre vosotras.

 

Las profesoras dicen que eres muy espabilada, que aprendes muy rápido y también muy traviesa y tozuda, siempre quieres la comida que llevan los demás, sin importar tu comida, incluso, cuando tiran a la basura las tapas de los yogures que llevan los demás, tú vas la basura y los chupas. Eres demasiado movida, cuando estas sentada en tu mesa para merendar allí, las profesoras están preparando las meriendas, sin quitaros el ojo, pero tú, solo tú te levantas de tu asiento, te cuesta obedecer, al siéntate. O subes escaleras arriba donde no tienes que ir, no obedeces para bajar…. Tu última trastada de allí, fue comerte la comida del caga Tió, el tronquito mágico, claro que tenías una gran maestra, tu compañera Victoria, también de las más grandes…. Entre las dos dejasteis sin comida al pobre Tió. En esta semana víspera de la navidad, habéis hecho actividades, típicas de la época, la visita del paje real, donde toda tu clase, menos Victoria se hincho a llorar, habéis hecho una manualidad, una campanita, en el que tú te sientes muy orgullosa, no es para menos. El 21 de diciembre cargasteis el caga tió, el tronquito mágico, un trajo un cubo y una mini pala de playa. Ya se inició las vacaciones de navidad en la guardería, como el resto de los colegios, hasta el 11 de enero del 2021, ya no hay regreso, y eso, si no nos confinan de nuevo.

 


Estos últimos días has aprendido a saltar, y a bailar. No sé con qué nos sorprenderá los 15 meses, que a parte este mismo día el 23 de diciembre, es tu santo “Santa Victoria” pero estamos deseando conocer. Cuídate mucho mi pequeña, pronto, te escribiré, explicándote todas las novedades, estas navidades raras. ¡Hasta la próxima!

Escrito: 23 de diciembre del 2020

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