jueves, 22 de octubre de 2020

Diario personal: Cuando los cachorritos se van sentimientos quedan

 

Yera y su hijito Messi

Efectivamente, después de unos cuantos capítulos, sobre nuestra aventura de la maternidad de nuestra hijita canina, cierro el círculo con este artículo. Los cachorros de mi perrita ya van a cumplir cuatro meses, y hace dos meses y quince días más o menos que salió el último, cuatro días antes, a mi pareja y a mí, no hicieron una emboscada. Él tuvo que salir, al momento la puerta se abrió, pero no era Emmanuel, sino dos hermanas que desde antes de su nacimiento ya querían un cachorro. En un principio, yo pensé que venían a verlos simplemente, pero no, al ser consciente, ya se iban a marchar con dos de los cachorros en mano, no pude detenerlas.

No llegaban al mes y medio, aun les faltaban 5 días, no pude evitar preocuparme por mi perrita cuando llegara con su padre, era mal en matemáticas, pero faltaba la mitad de la manada, dudaba que no fuera consciente.

Messi y Teo, el encuentro de dos hermanos.


La realidad es que lo llevó bastante bien, ya se conformaba con dos, pero obviamente con este cambio repentino, acceleró el proceso, ya los otros dos propietarios, querían ya también los cachorritos, por suerte los convencimos, esperarse unos días más, no podía arrebatar a todos los cachorros de mi perrita de golpe.

Teo, con su abuela materna



En estos dos meses sin los cachorritos ¿qué decir? Uno de ellos, lo hemos visto casi a diario, porque se lo quedaron, los que tienen al padre, que viven justo al lado nuestro, cuando nuestra perrita, lo extrañaba, la llevaba a que lo viera, o traía al cachorrito a casa. Él último en marcharse, no hemos podido verle, ya sabéis por la falta de vacunas, pero hemos tenido noticias a menudo de su nuevo papi, y se había adaptado muy bien, al cambio. En cambio, las dos mujeres que apresuraron la marcha que se llevaron, a los dos restantes, desaparecieron, por más que lo hemos intentado, no habido forma de saber de los cachorros.

Teo y Messi con su abuela paterna


Al menos una vez, queríamos tener un encuentro los cuatro cachorros y los padres, que es nuestra perrita, y el perrito de al lado. Pero por más que lo intentemos, no hubo manera de comunicarnos con las dos hermanas que se llevaron los dos primeros cachorros. De esta forma, quedemos los restantes, el pasado domingo al mediodía.

El papá con dos de sus bebés


Me sentía nerviosa e ilusionada por ver al otro cachorrito, que por las fotos que vi, y lo que me dijeron, era idéntico a su mamá. Ella hacía 2 meses que no lo veía, realmente dudaba que lo reconociera. Realmente Yera, es bien antisocial con los demás animales, temíamos que lo atacara, lamentablemente, no nos equivoquemos, pero tampoco podía culparla, hace meses que no lo veía, ha crecido, todo su olor había cambiado, encontraba lógico que lo identificara, como total desconocido, aunque también me entristecía que la madre no conociera a su propio hijo, al igual de no poder haber reunido a los cuatro hermanos. Pero para ser sinceros, ya también rechaza, al otro cachorro, que hasta ahora le entusiasmaba estar con él.

Teo con su amito

Sí, el instinto maternal de nuestra perrita, dijo adiós, ahora sí, la etapa de la maternidad, se acabó, cuando se pueda a esterilizarla, pero fue una bonita experiencia, me alegra de haberla vivido.

Escrito: 03 de septiembre del 2015

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