viernes, 11 de septiembre de 2020

Reflexión personal... 25 años viviendo con Paralisis cerebral

 


Sí, hoy 8 de junio es mi cumpleaños, hoy 8 de junio del 2012 cumplo 25 años... No se, 25 años, en mi opinión es una edad importante ¡es un cuarto de siglo, en este planeta llamado tierra! al mismo tiempo un cuarto de siglo con parálisis cerebral, ya que la meningitis me atacó 13 días después de nacer...

¿Qué decir? Han sido 25 años donde he pasado por muchas cosas, muchas buenas, muchas otras no tan buenas... Mi infancia fue feliz, yo no necesitaba mucho, solo con estar en casa con mis padres o en casa de mis abuelos ¡me encantaba!



Lo complicado empezó a surgir con 15 años, ¡en plena adolescencia! En clase pasaban de mi... ya sabéis eso de querer libertad, no querer cargar con alguien con discapacidad ¡que panzón de llorar que me pegué... Por otro lado, los jóvenes de mi familia, pensaban mas de lo mismo, por otro lado, a mis padres no les gustaba salir, no entendían, que una adolescente dependía de ellos. No tardó mucho tiempo, en iniciar la estrategia de mi padre, la estrategia del machaco psicológico, con la intención de hacerme fuerte, para sobrevivir a este cruel mundo, vivir con una discapacidad, donde no dejaban de recalcarme, que siempre sola estaría, jamás conocería el amor, ya que... ¿quien me iba amar con una discapacidad? Lo que él no era consciente que esa estrategia, me producía mucho temor, que en vez de confianza, nos distanciaba, le temía, le odiaba.



Con 18 años... fue un año de cambios, algunos positivos como que ya tenía mi silla de motor ¡al fin no dependía de nadie para salir! y otros negativos, como Internet, sí, gracias a los chats me Enamoré,  sin ser correspondida, gracias a ese sentimiento inicie el despertar de mi cuerpo, el inicio de mi sexualidad, un inició que por un lado era genial, pero por otro... se volvió mi peor enemigo... sin amigos, la familia por su lado, sí podía salir, pero yendo sola a todos lados, ya no me divertía hacerlo, me agobiaba, me deprimía mas, enamorada de ese amor imposible, ese amor que un pasado era mi mejor amigo, una vez que él se enamoró desapareció, me olvido por completo. Sí, peleándome con mis padres, viaje al País Vasco, para conocer a ese chico y su novia, que ya era mi mejor amiga o eso creía, porque a pesar, que viaje para conocerles, creo yo que pasemos unos días guapos, nos fuimos distanciando, asta perder todo tipo de contacto. convenciéndome, que todos tenían razón, y mi mierda vida jamás cambiaría. El ordenador, internet, los chats era lo único que tenía, ese sentimiento clavado en el corazón, que por más que lo odiaba, deseaba que desapareciera, hay seguía y mi sufrimiento augmentaba, iniciando una nueva etapa de mi vida, una etapa que detestaba, pero siempre volvía ahí... el cibersexo... sí, enamorada sin ser correspondida, el sentimiento de amar de sexualidad golpeaba mi pecho, mi necesidad y mi locura de normalidad. Yendo como Vanesa Ruiz García quiero amistad, no lograba nada, ya que al saber la discapacidad, se desconectaban, sin ni siquiera despedirse y los que acabábamos en Mesenger, me amenazaban, sí o me desnudaba por cam, o me metían un virus, que destrozaban el ordenador, ya que este, era lo único que me quedaba, yo era una ingenua, accedía. Por otro lado a veces entraba en los chats por voluntad propia, buscando cibersexo, quizas, probablemente pensáreis que estoy loca, pero el cibersexo era lo único que me hacía sentir joven, sí, joven y normal.



En internet no fue el único sitio que conocí el acoso, no, con 19 años, empecé a trabajar en la ONCE, en la venta de cupón, vendía en la calle, en las puertas de un super, muchos momentos estaba sola, sin ninguna compañía, allí conocí, gente, hombres, que por mi discapacidad, querían abusar de mi cuerpo. Siempre iba sola, y a menudo me los encontraba en un caso ¡el monitor del centro de discapacidad donde iban los veranos!



En Marzo del 2009 conocí un chico a través de una red social, él es de México, y no tardó en escribirme, tras unos correos, fuimos a Messenger, allí seguimos conociéndonos... ¡él decía que le gustaba! ¡Qué quería venir a conocerme! ¡No dudó en pasar un océano por mi! Pasó una semana aquí, junto a mi... ¡la mejor semana de toda la vida! Me aseguró que volvería, ¡los 4 meses mas largos de mi vida! al mismo tiempo fui consciente, que mi corazón, se volvió a enamorar ¡de él! Mis padres se lo tomaban a juego y mi padre, seguía con su maltrato psicológico "que tal tu "amiguito" y yo no podía más deseaba independizarme y desaparecer. En ese tiempo de espera, tuve el trabajo de moverme, buscar un piso, para cuando llegara esa persona especial. En septiembre inicie mi vida en pareja, no me lo podía creer, la esperanza perdida había vuelto a revivir, y con más fuerza que nunca, en todo aquello que me mentalizaron, nada era real, alguién me ama, me independicé, logré mis objetivos y mas, fui consciente de la realidad, de la gran mentira que conoce la sociedad. Él no le importó, no miró mi discapacidad, sino la chica, la persona que soy realmente... Hemos convivido, hemos peleado, hemos reído, nos hemos amado... y lo seguiremos haciendo, porque eso es amar, dar y aprender, para poder mejorar, para poder avanzar. A mis padres no les fue fácil, pero acabaron aceptando la realidad, y apoyándolo como a uno mas, le quieren como tal, como el marido de su hija con parálisis cerebral. La verdad es que gracias a Emmanuel, mi padre fue consciente, de lo equivocado que estaba, y yo de admitir, que si no hubiese sido tan duro, quizás no hubiese logrado tanto... Y bien estos son 25 años viviendo con parálisis cerebral... 1 tanto largo quizás, pero... ¡una realidad!

 

Escrito: 08 de junio del 2012

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