martes, 8 de septiembre de 2020

Diario personal: Las practicas de Comercio y Marketing

 



Como ya sabéis acabada la secundaria, hice un modulo de grado medio de comercio y Marketing. El curso era de teoría y práctica con empresas que el profesorado ya hablaban con ellas para que nos aceptaran esas horas. En mi caso decidieron, aparcar las prácticas para un curso después, cuando ya las clases estuvieran acabadas, así, no tendría más preocupación que las practicas (no era la única algunos compañeros, les hicieron igual)

 

Tenía que haber empezado en septiembre, pero mis profesores no me llamaban. Hasta el día 24 de enero,  las inicié, en el hospital de Palamós (mi pueblo) Recuerdo bien que hacía un día de lluvia, viento y mucho frío. Ese primer día, fue muy bien, algo lioso, pero normal, los primeros días siempre son igual, al menos eso creo. En principio tenían que haberme puesto en contabilidad, pero como estaban cerrando libro, me situaron en centralita, atendiendo las llamadas. Tenía muy buenas compañeras, que me explicaban y enseñaban, y me dejaban colaborar, pero un día sin aviso, me lo negaron <<por nosotras te dejaríamos, estamos contentas contigo, pero tenemos ordenes de la jefa que no te dejemos hacer nada, solo mirar



Aquello era un aburrimiento total, cuatro horas sin hacer nada, solo mirar. A menudo iba hablar con mi “jefa” pero nunca la encontraba cuando lo hacía me daba largas. En fin que me queje a mis profesores, ellos me reducieron las horas, de 4 a 2 y me confesaron "desde el verano, que íbamos detrás de ellos, para ver, si te aceptaban en las practicas, pero siempre nos daban largas, hasta que nos pusimos serios “¿la quieren aquí o no? Sino buscamos otro sitio y listo” entonces ellos aceptaron aunque no muy convencidos" Escuchado eso, estaba claro lo que estaba pasando, que no me querían allí.


Mis profesores hablaron con ellos, mi jefa dio los siguientes motivos, por los que no me querían allí.
1. Tartamudeaba
2. Me reia al teléfono.
3. La silla de ruedas de ruedas (según ellos debía ir con caminador)



La primera y la segunda vale, porque a causa de los nervios me rio sin razón y tartamudeo un poco… ¿pero la silla de ruedas? ¿Qué tenía que ver? ¿ha ellos que les importaba si iba sentada o de pie? Hable con mi fisioterapeuta de ese entonces, que me conocía desde bebe, ella mejor que nadie, conocía hasta donde podía llegar. Sus palabras "eso es una tontería ¿Por qué tienes que ir con el caminador si tu, estas mucho más segura, y tienes mejor estabilidad sentada que de pie?" Es lo que pensaba yo, me sentía mucho más tranquila cuando mi fisioterapeuta me lo confirmó.


Mi fisio, hablo con mi jefa de prácticas, volví a las cuatro horas, pero en la zona de rehabilitación, donde muchos me conocen desde bien niña. Mi doctora de toda la vida me mando con la logopeda, para así controlar esos nervios, en el que personalmente me ayudo bastante. Empezaba a las 9, donde empezaba con la rehabilitación, a las 10, empezaban mis practicas en la recepción de rehabilitación. Allá atendía a los pacientes que llegaban, atendía el teléfono, incluso realizaba alguna llamada. Una hora a la semana, los miércoles para ser exactos, de 10.30 a 11.30 visitaba a la logopeda. De lunes a jueves a las 12, venía a por mi, mi fisió, le ayudaba a meter datos en el ordenador, hasta la una y media pasadas, que ella marchaba a comer, yo también, a mi casa, hasta el día siguiente. Al final nunca llegue a contabilidad, pero aprendí mucho, con mis fisioterapeutas y recepcionistas. Aprendí mucho más en ese mes, que no en los tres meses que no hice más que mirar.

Escrito: 06 de junio del 2012

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