Entradas populares

domingo, 5 de julio de 2020

Relato; Te voy a dar lo que necesitas...




Te vi llegar, una noche más, ya la medianoche pasaba, el frío abrasaba en aquel día de finales de noviembre. Te miré, tu no te distes cuenta, pero fui consciente de tu realidad, tu alma, tu cuerpo era tan frágil, que temía que te rompieras, sin nisiquiera tocarte, con solo mirarte descubrí tus realidades, que no habías tenido un pasado fácil, yo no te iba a complicar tu presente.

Me acerqué, con mi bebida en mi mano, tu ni consciente estabas... ¿que pensabas? Ni idea, pero la tristeza invadía tu alma...

- Yo pago lo de la señorita -me decidí a decir. Tu desconfianza se agrandaba con tu mirada me matabas -me llamo Maiquel -le sonreí.
- ¿Por que me invitas? ¿Que quieres de mi?
- Solo quiero invitar a una chica guapa como tu, mientras llegán tus acompañantes, no pretendo nada más -mi sonrisa no la borraba.
- Estoy sola y voy a seguir sola.
- Yo puedo acompañarte si lo deseas...
- No quiero ni la lastima ni compasión de nadie -no me dejo acabar la frase.
- No es compasión y menos lastima, me pareces una chica muy atractiva, me gustaría seguir conociéndote, pero si prefieres la soledad lo entiendo... -me disponía a marchar.
- No, no quiero estar sola... por favor... -me volví a sentar, no tardemos en aparcarnos, en una mesa a tu altura, perfecta para la silla de ruedas. Empecemos hablar, conocernos... Tu voz temblaba, ¿temor? ¿emoción? Aun lo desconozco, tu risa era protagonista, tus nervios te delataban. No entiendo como nadie te dio una oportunidad antes, a mi me parecías encantadora y físicamente eras una preciosidad... Se te veía tan fuerte y frágil a la vez... difícil explicar... esos ojos me sedujeron, fue el embrujó de tu encanto, que hizo que te empezara a amar...


Horas pasemos hablando... tu rostro se relajaba, la sonrisa sincera se mostraba...

- Besame... -me susurraste -en los labios -me quede atónito al escucharlo, pero eras un encanto por dentro y por fuera, no me disgustaba la idea. Te besé con ternura, con cariño. Tu lengua buscaba la mía, la mía se dejó encontrar. Tu mano cogió la mía, me la hizo deslizar por tu piel, parando en tus senos, aquellos que hiciste estrujar.
- Te deseo, me gustaría que esto continuara... -me sorprendí no lo voy a negar, pocas chicas me lo habían propuesto, nunca tan directo... Tarde en reaccionar, no quería parecer un obsesionado ni locos de esos que yo no era.
- Vivo aquí al lado... si tu quieres...
- ¿y tu?
- Ufff eres un bombón y un encantó de mujer... ¿como no voy a querer?

Caminemos camino a mi hogar, yo llevaba su silla de ruedas. La dejemos en el salón. Cogí a ella en brazos, caminando hacía la habitación. Te tumbé con delicadeza en la cama, te desnudé, te acaricié lentamente, cada poro de tu piel, te besé despacio, con suavidad, ternura, lentamente... tus ojos cerrados me indicaban que estabas disfrutando... lágrimas brotaban de tus ojos, no te mentiré, me asusté, me detuve. Me suplicaste que no me detuviera, que estaba siendo el momento mas hermoso y deseado de tu vida... Seguí, llegué a tu zona prohibida, te miré "adelante" me dijiste. Yo desnudo sobre de ti, así lo hice, abrí con delicadeza esas delgadas y bellas piernas, con ayuda de mi mano y mi lengua, te di placer, te hice llegar al climax, te vi disfrutar ese momento único y especial. Entonces lo entendí, no era el sexo lo que necesitabas, entendí esas lagrimas de felicidad, por poder vivir, sentir que realmente estar aquí, amada y deseada por la mujer que eres y no como la discapacitada que muchos piensan... Me tumbé a tu lado, agradecido por la oportunidad de hacerte sentir bien, en general, porque no fue un simple polvo, realmente lo fue todo... Me emocioné y te abracé durmiéndonos casi al instante... 

Escrito: 19 de noviembre del 2013
También te puede interesar....

Sígueme en.... Mis redes sociales



No hay comentarios:

Publicar un comentario