sábado, 18 de julio de 2020

Relato: Como me convertí en una psicópata



Me llamo Sofí tengo 25 años, yo era una chica feliz, tenía mis amig@s, mi novio, sacaba buenas notas, con una familia que eramos felices, me sacaba mi dinerito para mis gastos, toda mi vida era perfecta, me consideraba, simpática, de buen corazón, para nada se me pasaría por la cabeza, hacer daño a nadie, y menos matar a un ser vivo...

Pero es increíble como un crimen que te deja un profundo trauma, puede cambiar toda una personalidad e ideales.

Todo empezó aquella noche, como cerré tarde la tienda, regresaba a casa, poca gente, en ese día de diciembre que el frio era protagonista y las calles se encontraban vacias. Intenté correr, refugiarme en el calor de mi hogar, pero alguien me impidió que mis sueños se hicieran realidad...



Le vi llegar.... Acercarse... pero no le dí importancia... no era más que un hombre, que como yo solo deseaba llegar a su hogar. Poco me fije que me seguía... menos aun cual eran sus verdaderas intenciones en esa fría noche de invierno... tan cercana a la navidad... esa navidad ya no sería igual, ya no abría más navidad. Pegué un grito de horror al ver su navaja, apuntando mi cara, bajando a mi cuello se encontraba, su cuerpo delante de mi me acorralaba, mi espalda en el coche empotrada "llevate todo el dinero que quieras, pero por favor no me hagas daño" "no es dinero lo que quiero... Te quiero a ti..." me empujo con navaja en mano, me obligo a caminar en contra de mi voluntad, llegando a un solitario callejón, me empujo bruscamente, me tiró al suelo, ni tiempo tuve de gritar, que estaba sobre mi, me arrancó la ropa, me tapo la boca con fuerza, con su mano, apestaba a una mezcla de alquitrán y alcohol, con la otra, me manoseaba, aunque intentaba con todas mis fuerzas, evitar que ese repugnante individuo con nombre desconocido me tocara, pero no lo lograba... Sus manos, mis bragas quitaban, en menos que fuera consciente, ya estaba penetrada... Por más que intenté cerrar mis piernas, su fuerza fue superior... lo logró, no solo se adueño de mi cuerpo, también hizo añicos mi alma y espiritu....

Tardé un poco en denunciar... pero poco caso me hicieron, era el hijo de un pez gordo, no quisieron ni oír hablar, como mis heridas físicas estaban recuperadas -sí, debí denunciar al momento -pero estaba en Schock no fui capaz, pero eso como mis heridas estaban recuperadas, ellos no quisieron seguir con el tema, quedando yo como mentirosa, que me encantaba llamar la atención.



Me lo volví a encontrar, no una ni dos, muchas más veces, él me veía con cara pervertida, anunciando sin mediar palabra, que cuando menos me lo esperar, volvería a por mi... por más que fui a la justicia a denunciarle, ellos de sus asientos no se movían, entre charlas y carcajadas... Aquel solo fue el principió de un infierno cruel... cogí pánico a salir sola a la calle, solo podía llorar, mi pareja poco quería comprender, me reclamaba, que no cumplía mis obligaciones como su pareja "¡¿es que no podía él entender el infierno que pasé?!" "¡¿es que no quería entender, que mi violador estaba en la calle, a mi acecho que la policía nada iba hacer?! Toda mi vida había echo un cambio radical de 180 grados, la persona que amaba solo me reclamaba por no cumplirse en la cama"

No quería ver a nadie, no quería salir a la calle, solo llorar era mi consuelo. Antes me encantaba salir, beber y divertirme, antes que fuera sustituido por lágrimas, sufrimiento y soledad.
Meses pasaron y seguía igual, por más psicólogos que visité, el trauma no se alejaba. Disputas continuas tenía con mi pareja... ¿por qué él no podía entender? ¿Qué más podía ella hacer?
Un día él llego, ya era tarde, su aliento apestaba a alcohol, empezó a besarme, y mi ropa quitarme, yo me negue, le dije que parara, que no siguiera, él poco escuchaba... mi pecho tacto... le empujé... él reaccionó, se disculpo, pero que ya no podía más.... la necesidad le ganaba, no aguantaba la situación, que nuestra relación, mejor dejarla... Con eso un trauma más se me adueñaba.
Un día desperté decidida a no sufrir más... aunque para ello, debiera actuar, que más da si la justicia poco caso me hacía, ya actuaria yo por mi cuenta... Soy una exagerada, les daría motivos para opinar eso, o más para que me escucharan.


Esa noche soñé con algo que me sobresaltó "matar yo misma a mi violador" desperté decidida a esa situación. Mi mente no dejaba de repetir, una y otra vez, si la justicia no actúa hazlo tu, mata a todos los violadores..... ¿en que me convertiría? ¡Dios! Me estaba formando en ellos ¡en una psicópata más! ¿que más da si hacía un favor a la humanidad? Era matar... me volvería una psicópata más como ellos, que dañaban sin cesar.

Yo era una chica bien, pero un psicópata me ataco, como el vampiro convierte a sus victimas, una parte de él se incrustó en mi, y me mire al espejo y vi, en mis ojos a él... ese afan de venganza, me arrebataba el alma, era como volver a nacer. Nada de lo que era antes, ahora estaba en mi, ya no quería morir, pero si, vengarme de todo el sufrir. Y así de la nada me convertí, en lo que jamás pensé que abría en mi, deseos de venganza, y hacer sufrir a otro tan igual a mi.

Yo era una chica bien... hasta que me crucé con él, me hizo poseer y como él, me transformé.
Este es un simple relato, pero marca una gran realidad de como nacen los psicópatas, ya que de bebes no son así, se forman en el crecimiento... a causa de profundos traumas, que solo se alivian con ese afán de venganza... Alguien dijo una vez, que niño que es violado, adulto violador será transformado... ¿mito? ¿realidad? Realidad asegurada, así funciona la psicología humana. Un trauma profundo te puede convertir en lo que mas detestas, puedes ver a tu peor enemigo en ti... ¿por qué? quizás por ese veneno que ha nacido dentro de ti... o quizás... porque no conoces otra manera de sobrevivir....

Escrito: 27 de diciembre del 2013
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