martes, 7 de julio de 2020

Carta de un perro que fue maltratado




Este mensaje, es para ti, sí, ahora que soy feliz, no gracias a ti.


Te conocí cuando era un cachorro, te amaba tanto, si, incluso incondicionalmente, te sigo recordando, amando, es mi forma de ser, por mucho que quiera librarme de ese sentimiento, no puedo, es parte de mí. Pero seamos sinceros, tu no me amabas, a diario me pegabas, sin haber hecho nada malo, solo porque te habías levantando como dicen con el pie izquierdo, eso era a diario. Mucho tardé en comprender, quizás no he llegado a entender, que yo jamás he tenido la culpa, pero durante muchísimo tiempo no he dejado de preguntarme “¿por qué? ¿Qué hice mal? No entiendo, ¿Qué puedo hacer para mejorar? ¡por favor… Perdoname!” Sí, durante años, no pude entender el porqué, me violentabas de tal brutal manera, al llegar con tal botella, y tamba loteándote con aquella botella en mano, y sin ton ni son, yo era el castigado… No solo con golpes, y latigazos, sino atado a ala temperie, ya fuera con el frio de la nieve, o el sol abrasador, sin agua, ni ningún aliciente para protegerme.


Hasta que un día llegaron esos policías, me llevaron con ellos, yo ahí, enseñaba mis dientes, para protegerte, pero ellos eran más fuertes, me arrebataron de tu lado para siempre. Acabé encerrado en una jaula, sin entender nada, sin saber dónde estabas, extrañándote, amándote, deseando, que volvieras a mi lado.

Los días, semanas, meses pasaban, yo seguía en aquella jaula, sin un hogar, sin nadie que me amara, sin a nadie a quien amar. Yo ya no era un cachorro, eso lo notaba, cada día mis compañeros más jóvenes marchaban, de tanto yo, ahí dentro me quedaba. No podía evitar aullar a la luna, la tristeza me invadía el alma.


Pero un día las puertas se abrieron, muy felices me informaron “Qué alguien me había adoptado” empezaron a prepararme, para con mi nueva familia llevarme…. Yo quería salir de allí, sí, pero tenía tanto miedo… ¿Y si volvías a ser tú? Por un lado, lo ansiaba, de verdad, por otro me aterrorizaba, por la violencia que se avecinaba.


Me llevaron en vehículo, por largo tiempo, parajes desconocidos, olores nuevos e intensos, acabé con una familia, una gran y buena familia, una familia que a pesar de todas las dificultades que tenían conmigo, no se rindieron, me llenaban de regalitos y muchísimo amor a diario, no les importo que no fuera un cachorro, no les importo, que ya tuviera la década, no les importo, no han dejado de demostrarlo desde el momento que pisé este terreno.



Por tu culpa, nunca he podido ser un cachorro, jamás he sabido mi realidad de ser canino, ahora estoy aprendiendo, de otros como yo, cada día aprendo, de muchas cosas, conozco nuevos olores, aprovecho cada segundo, cada minuto, todo aquello que no viví contigo. Quizás seré vejete, pero tengo, vitalidad y fuerza suficiente. Tengo mucho miedo, de la gente, de aquellos que no son mi familia, tengo miedo que sean como tú, tengo miedo, que les hagan daño a los que amo, por eso atacó, no soy como tú, no les hago daño, pero si marco, para proteger a los que amo, a los que me aman incondicionalmente.

Me costó entender y superar, pero lo he conseguido, por eso, esto te escribo, no te guardo rencor, pero si me hiciste mucho dolor, por tu culpa tengo un trauma guardado, no puedo ser el perro deseado, para esta familia, No se jugar como los demás perros, no se hallar como los demás… jamás aprendí, no de ti… pero aun afortunadamente, hay humanos muy buenos, me aceptaron incondicionalmente, no me cambiarían por nada.


Pero tú no eres uno de ellos, agradezco al rey de los perros, que te quitara de mi camino, ahora soy muy feliz, no cambiaría a mi familia por nada. Los amo, me aman, me tratan como un humano más, respetan mi necesidad, mis sentimientos, me curan cuando estoy enfermo, me dan cobijo en las noches frías y oscuras, calman mi ansiedad no necesito más, algo que contigo jamás iba apreciar.



Ahora ya el tiempo ha pasado… estoy en mi lecho de muerte, los veo llorar, desconsoladamente, hay que penita me dan… “no lloréis por favor, me habéis salvado la vida, con vosotros he conocido el verdadero amor, os estaré agradecido eternamente. Tengo veinte años, tengo que partir, pero os esperare nos reuniremos nuevamente, porque sois lo mejor que me ha pasado, en mi corazón estáis grabados”

Escrito: 12 de diciembre del 2015
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