viernes, 26 de junio de 2020

Relato: Un carnaval desgarrador



Ya pasó un año, carnaval, ya ha vuelto a llegar, yo sigo igual un año más... envuelta en mi soledad... No dejo de a Dios preguntar... cuanto mas durará esta tortura... porque me tuvo que mandar una discapacidad, es la peor, peor condena que me podía dar...

Llego Carnaval, el ambiente esta animado, a pesar del frío intenso... la gente ríe y canta... escucho las comparsas, la gente las acompaña, esa noche saldrán de marcha... ¿y yo qué? No paso de los veinte, pero si de los diecisiete... ¿donde están la diversión de ser adolescente? ¿Se perdió? ¡Ni siquiera apareció! Cada febrero, cada año es lo mismo, tanta felicidad a mi alrededor, me atormenta, puede conmigo, un sentimiento de nostalgia, de angustia puede conmigo... es como si extrañara algo que jamás he tenido... ¿o si? ¿se fue tan pronto que ni fui consciente? ¡No es justo! ¡yo no pedí esta condena! ¡no merezco tenerla! ¡Ya esta bien! ¿Qué más da que no tenga amigos? ¿Qué más da, que mi familia vaya a su bola? ¿Qué más da que todos se olviden de mí?, yo hoy voy a vivir... y nada ni nadie me lo va ha prohibir... siempre he intentado ser una niña buena, hoy cierro puertas... que salga la diablesa... voy a recuperar esa noche perdida de mis 18 años, solo una noche, pero la voy a sentir a tope... lo que no he echo en toda mi vida... hoy lo voy hacer... para comenzar...... me encaminé a la ducha, me depilé desde mis cejas, asta el final de mis piernas... Me vestí... como nunca antes pensé hacerlo, provocativa, sexy... problemas tuve para que mi madre me vistiera con lo que yo deseaba...

- Estás igual de guapa con esta ropa... -insistía ella.
- mama, quiero esta ropa, tengo 19 años, dejame elegir a mi... -todo me enrabiaba. Estaba hasta la coronilla que me tratarán como una niña... soy joven... quiero vivir como los demás... hoy me voy a liberar.
- De verdad quieres salir esta noche... es peligroso la gente bebe, la gente se emborracha... despues conduce... que vayas sola... es peligroso...
- Me da igual... no me va a pasar nada estoy segura, tu tranquila, si a las cinco de la mañana no he vuelto, preocupate, pero eso no va a pasar, a las cinco aquí estaré -la tranquilicé, porque otra cosa no, pero sufridora, la primera.
- ¡¿A las cinco?! ¡¿Pero tan tarde vas a venir?! -veía la palidez de su rostro...
- Todo el mundo va ha salir asta esa hora... ¡¿por que yo no?! -sentía mi rabia como se me apoderaba.
- Esta bien, pero ten mucho cuidado, no te olvides del móvil -le agradecí que lo entendiera.


Ya en la calle, en mi silla de motor, pasaban de las 22.00 horas, empezaba la noche, empezaba la marcha... ¿Que hacer? ¿como aprovecharla? Nunca antes había tomado esta decisión... ¿como seguir? Cene con tranquilidad, tome un chupito al acabar, y me lo tomé de carrerilla como debía...


- Que haces una chica tan guapa como tu, tan solita... -era un chico por la voz parecía joven, mas o menos de mi edad... estaba borracho, un estado que detestaba, aun en el día de hoy detesto, aun con más fuerza...Estaba vestido de pirata, en otro día me hubiese sorprendido, hoy no, todos llevaban la mascara puesta, pocos, los iban al natural, claro que yo era una de ellas. Mi primera reacción fue bajar la cabeza, la timidez me superaba... Que demonios... hoy es mi noche... no voy a dejar que mi timidez la destruya... Respire hondo...
- Nadie ha querido acompañarme...
- ¿como es posible? Con lo guapa que eres...
- ¿Y tu? Donde has dejado tu tripulación... -mi boca, pronunció por mi, mi voz se escuchó en tono seductor... ¿que estaba pasando ahí? Esa no era yo... ¿habría salido, la diablesa que tengo dentro?
- Han ido a sacar dinero, sino como pagar todo lo tomado... -rió -¿y tu no vas disfrazada?
- Ya voy disfrazada todo el año... Este es mi mejor disfraz -heché hacía atrás con mi silla, le mostré el conjunto completo...
- ¡¡¡Wow!!! estás para comerte enterita nena... -fue su expresión... por el general, me hubiese asustado... pero ese día no, estaba dispuesta a romper con todas las reglas.
- Gracias -contesté en cambió, con guiño de ojo incluido...
- ¿Y tu novio? Como que te dejo salir tan, tan ufff -me miro de arriba, abajo y su mirada no era precisamente inocente.
- No tengo novio, nadie me ama, todo por este cacharro -señalé la silla.
- Pos son unos verdaderos gilipoyas por perder a una muñeca como tu... -su rostro se aproximaba al mío sentía su aliento tan cerca... no precisamente olor a menta... Su tasa de alcohol superaba a la media. Pero no importaba, ya nada importaba.... tenía un objetivo... fue en ese momento, que fui consciente... la suerte estaba de mi lado, que podía lograrlo, esperando, que mi ángel siguiera callado, que mi lado bueno, siguiera durmiendo...
- Y bueno señor pirata... ¿cual es su nombre? No creo que sea barba negra -gire la cara, con delicadeza... No se lo iba a poner tan fácil...
- No, claro que no -rió una carcajada -me llamo Alan.
- Yo Teri -le ofrecí mi mano, él me la extrechó, nuestra mirada de complicidad se encontró.
- Ei Alan aquí estás... -una docena de piratas más entraron por la puerta... uno de ellos, llevaba un loro, en su hombro.
- Ei pandilla, os presento a Teri, esta muy solita... nadie puede estar solito en carnaval ¿verdad? -les guiño un ojo. Los demás se echaron a reir, afirmando... -Ella vendrá con nosotros, es carnaval nadie se puede quedar en casa...
- Estupendo tío... pues vayamos que están a punto de abrir Party Day.
- ¿Party day? ¿donde está? -pregunté intrigada.
- Esta a media hora de aquí en coche...
- ¿En coche decis? Ups... soy la primera que no quiero ahogar la fiesta... pero no puedo ir... a las 5 tengo que estar en casa, la silla de motor es grande... lo siento.
- Vamos Teri... y tu noche loca... no permitas que esos que te discriminan se salga con la suya... a las 5 en tu casa estarás... vamos nena, confiamos en ti, no nos ahogues la fiesta, no ahogues tu fiesta.
- Ya pero la silla.....
- Tu discapacidad, no va a ser obstáculo para disfrutar nena...
- ¿Y el coche? No va a caber...
- A Claro la silla, si no te preocupes, tenemos una furgoneta... cabe de sobra...
- No se... -dije no muy convencida, una cosa era disfrutar como los demás, otra arriesgar mi vida, con unos tipos borrachos que no conozco de nada.
- No te arrepentirás de verdad... Yo te cuidaré... a las 5 aquí estarás...
- Esta bien... -acepte.


Me subieron entre 2 en la furgoneta, encendieron la música canciones de un Rock pesado, no era de mi agrado pero que decir... miré por la ventana... como de mi pueblo, de mi seguridad me alejaban. Se encendieron un cigarro, ¿o un porro? Yo de eso poco entiendo...

- ¿Nunca has fumado? -me preguntó Alan al negarme a su invitación. Negué con la cabeza. -Ten dale una calada, quizás te guste... si es así... Te daré uno entero -por una calada... que podía perder... y así anhele aunque una buena tosera se apoderó de mi, los de mi alrededor, se echaron a reír.
- Y dime nena... ¿has follado alguna vez? -preguntó Alan. Con sinceridad respondí que no... -pero habrás visto alguna polla de verdad ¿no? -volví a negar, sin palabras, solo con un gesto de cabeza... -¿como es posible? ¿te gustaría ver mi polla? -me quedé pensativa... que malo me podía pasar... solo era ver, algo natural. Acepte. Alan lentamente, su cremallera bajo, se sacó el pantalón, después su calzón, allí su pene, la bienvenida me daba...
- Esta grande... -no se me ocurrió nada mejor a decir... Me quedé como extasiada... no podía dejar de mirarla...
- ¿Quieres tocarla? -No contesté mis manos actuaron por si solas... casi sin que fuera consciente... ya la estaba chupando.... maldita discapacidad, tanto que me había arrebatado... no era nada malo lo que estaba haciendo... solo viviendo... Note como Alan, cogía mi cabeza, la adentraba más en su pene... mi boca, había llegado al limite, arcadas me entraban... pero no me importaba, yo continuaba... Cada vez me veía mas extasiada, sus manos mas velocidad me impulsaban. Asta que sin aviso, empecé a devolver... Muchos rieron pero al mismo tiempo no les importó, y me ayudaron a limpiarme....

Continuara...

Escrito: 03 de noviembre del 2013
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