miércoles, 10 de junio de 2020

Carta de una anciana antes de morir




No lloréis por mí, quizás es demasiado cliché esa frase, pero realmente, es así, desde siempre sabemos, que los superpoderes no existen, no se puede echar el tiempo atrás, ni convertirte en inmortal, la muerte, forma parte de la vida, no la maldigas, es tan digna como la vida, cierra el círculo, hay que respetar… sobretodo aceptar.

Yo entiendo que, si un niño o una persona joven muere, ya sea por enfermedad o accidente, te indigne, ya que va contra natura ¿Cómo enterrar a un hijo? Creeme lo he vivido, es lo más doloroso que uno pueda imaginar… nadie te prepara para él, uno se prepara que es el hijo que tiene que enterrar al padre, no al revés.


Tengo 110 años, por favor no lloréis por mí, he vivido tanto, he sufrido tanto, he amado tanto, he vivido momentos de plena felicidad también, no lamentéis mi perdida, créenme que la he vivido intensa, me siento en paz, no como otras personas, que tienen por qué arrepentirse antes de morir, no os preocupes por mí, no es mi caso, me he preparado para este momento, desde hace mucho, ya realicé mis asuntos pendientes, ya me siento libre, lista para partir.




Siempre he tenido la idea, que la muerte, es mucho más difícil para quien se queda, que para quien se va, lo confirmo con mi propia experiencia, veo a mis hijos, a mis nietos, a mi bisnieto (que afortunada he sido de poder llegar a conocer a uno, lástima que no podré conocer, al que viene de camino, pero seguro que su hermano le hablará muy bien de mi) llorando por los rincones porque se me acerca el fin, ellos no me quisieron decir, pero yo lo sé, lo noto, tengo que animarles yo a ellos.

No lloréis por mí, no le tengo miedo a la muerte, más bien la ansió, he tenido la fortuna de vivir tanto, nunca deseé la eternidad, demasiado tiempo en la tierra, allí arriba, también tengo gente a la que amo, deseo volver abrazar y ver, como mis padres, mis hermanos, mi hijo… mi amado esposo, que no tuvo la fortuna de vivir tanto como yo. Yo estaré bien, no tengo ni una duda de ello.





No me voy del todo, mientras me recordéis todo el camino que habéis recorrido conmigo, todo lo que habéis aprendido, eso vaya pasando a generaciones futuras voy a seguir aquí, a vuestro lado, ahora y siempre, a mi forma de ver la muerte no existe. En cuerpo, solo somos un trozo de carne, en alma, somos inmortales, siempre y cuando te recuerden, y recuerden todo lo que habéis aprendido de esa persona en vida.


Ahora me llegó un cansancio muy grande, dormiré un poco, pero por si ya no despierto, no olvidéis que os amo, que algún día nos volveremos a ver, que esto no es un adiós, sino hasta luego.
Me llevo conmigo una parte de vosotros, en mi alma y corazón, ahora, para toda la eternidad os amo.

Escrito: 03 de septiembre del 2016
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