Entradas populares

miércoles, 10 de junio de 2020

Carta al padre de mi hijo, que nos abandonó



No sé porque escribo, realmente no te mereces nada de esto, pero supongo que es lo correcto… A quien quiero engañar, te escribo en plan venganza, para que veas todo lo que te has perdido de nuestro hijo, de tu hijo.
Realmente quizás estoy nostálgica, es que nuestro hijo, ya cumplió 6 años, dejó el kínder, para empezar la primaria, como él dijo antes de entrar él solito en clase, sin la mano de mamá “tranquila mami, ya soy un niño mayor” dándome un beso en la frente, yo intentando no llorar delante de mi hijo de 6 años.
Quizás tu solo puedas pensar en todo aquello, “negativo” que te libraste, como las malas noches, las vomitonas, los cambios de pañales, el llorar continuo, pero en estas letras te voy a confirmar, en todo lo que te perdiste, creeme que te arrepentirás de habernos dejado, o al menos de haber abandonado a tu hijo.

La primera eco grafía, ver a nuestro hijo, dentro de mi panza, fue las emociones, que sentí, sí, me emocioné, mi mamá, que me acompañó, se emocionó conmigo.
La primera patada, fue algo asombroso, tu mano en mi vientre, hubieses sido testigo te hubiese encantado.
Su nacimiento, al ver esa carita, ese cuerpito, se me pasó todo el dolor del parto de golpe, sentí, que no podía amar mas como amaba y amo, a este ser recién llegado al mundo, noté que no podía tener  un sentimiento más fuerte que este.
La primera sonrisa al despertar, sí, tenía dos meses, me sonrió con un ruidito, como “un buenos días mamá”
Con cuatro meses su primera carcajada, al hacerle una pedorreta en su tripita.
Su primera navidad, sí tenía 6 meses, poco era consciente, pero le llamaba la atención, las luces, no dudó en quitarles las barbas a santa.

Gateó con ocho meses, empezó a caminar con once, aunque tenía demasiado miedo para soltarse. Su primer añito con nosotros, le hicimos una fiesta, llena de globos, que él disfrutaba explotándolos, dos meses mas tarde, se lanzo a caminar sin ayuda ninguna.

Su comienzo en la guardería tenía dos añitos, ahí si que me emocioné, al tener que dejar a mi niño. Allí, conoció la piscina, le enseñaron a nadar desde esa temprana edad, su primer Halloween fue de Mickey Mouse, disfrutó de todos los caramelos que recibió.
Ese año también disfruto por primera vez la navidad, la ansiedad de los regalos. El verano siguiente con tres añitos, disfruto de la playa, de la arena, con su cubo y pala, haciendo castillos en ella, persiguiendo su pelota inchable. Aunque se asustó del agua, se me agarró a mi como lapa.

Con cuatro añitos, le tuvieron que operar de la apéndice, creo que sufrí yo más que él, no derramo ni una lágrima cuando le pincharon y me acabo diciendo “mami, no he llorado, he sido un niño grande ¿verdad?”
Con cinco añitos, empezó la etapa de payasadas, aun le sigue, tiene cada ocurrencia, que a veces se te olvida que solo tiene seis años. Hace unos meses nos encontremos un pajarillo caído de su nido, él sintió una grandísima pena, asta sus ojos se derramaron en lágrimas, lo cogió con delicadeza, lo acurrucó en su pecho, me suplicó, que le ayudara a salvarle, así fue como nos lo llevemos a casa, dando atención al pajarito, pero por desgracia no sobrevivió, lo enterremos en el jardín de la casa, después de calmar su llanto, explicarle, que la muerte es parte de la vida.

Te dejó unas fotos, y un video, para ver si sientes algo de arrepentimiento, no busco que seas un padre, para nuestro hijo, eso ya es demasiado tarde, él ya llama papá a mi pareja, que convive con él desde los dos años, lo ama como a un hijo.
Hoy me levanté sintiendo gran dolor, por cómo te aprovechaste de mí, de él, realicé estas líneas, esperando que te arrepientas, de todo lo que te has perdido, si no es así, me alegra muchísimo que no estés en nuestras vidas, ninguno de los dos te necesitamos. Suerte en tu vida, yo la tengo en la mía.
Escrito: 06 de agosto del 2016
También te puede interesar....
Sígueme en.... Mis redes sociales

No hay comentarios:

Publicar un comentario