Entradas populares

domingo, 10 de mayo de 2020

Relato. La chica del lago



La niebla era espesa. El agua no dejaba de caer. A lo lejos Tomás distinguía una silueta de mujer, joven mas o menos de su edad, o era posible que sus ojos llorosos le confundieran. ¿Qué hacía una mujer en ese lugar solitario? Se fregó los ojos y para su sorpresa, la muchacha desapareció. La buscó con la mirada.
- ¿Pero cómo es posible…? estoy seguro que… ¡ah! Es igual… mejor ¡no quiero ver a nadie!
- No llores, tu no tienes la culpa –en un segundo apareció a su lado.
- ¿pero cómo es posible? Si hace un segundo no estabas ni por cercanías –no pudo evitar asustarse.
- ¿Me has escuchado? –le preguntó la muchacha de ojos tristes, y débil pero sincera sonrisa.
- Pero porque… ¡ah, déjame en paz! ¡Quiero estar solo!
- No es bueno que estés solo, en estos momentos tan difíciles, no es bueno, que te tragues toda esta rabia –le toco el hombro a ese desconocido.
- ¡¿Pero tu como sabes todo esto?! ¡¿conoces a Annie?!
- Sí, está conmigo ahora mismo, a mi lado.
- ¡¿Qué estás diciendo?! –se levanto del césped húmedo de un salto –¡no me gusta que se rían de mi, menos una desconocida como tú!
- No me río de ti, es una chica alegre, guapa, su pelo negro deslumbra, sus ojos claros te fascinan, pero lo que mas te gusta es su sonrisa, esa sonrisa, que es la luz de tu vida, que si se apagara, tu vida volvería una tempestad continua.
- ¡¿Como sabes tu eso?! ¡¿te lo dijo ella?! ¡¿Quién eres?!
- La conocí hace unas horas, ella me pidió que te diera un mensaje.
- ¡¿Dónde está ella?! ¡¿por qué no está aquí?! –miraba con desconfianza su alrededor.
- Ya te he dicho que a mi lado está, me esta transmitiendo, todas mis palabras, tu no tienes la culpa de ese accidente, ella no te culpa, y te quiere mas que a nada en este mundo. Sabe que fácil no va ser, pero debes ser fuerte, y pasar página, ella siempre estará contigo, en tu corazón, ella te cuidara y protegerá desde el mas allá.
- ¡¿Qué dices loca?! ¡¡¡Mi novia no esta muerta, ella se pondrá bien yo lo sé, y tú no tienes ni idea de nada!!! –sin aviso, echó a correr, repleto de irá y confusión.




Ya era oscuro, la luna y las estrellas iluminaban el lugar, la niebla volvía a ser protagonista. Tomás se encontraba perdido, desorientado.
- ¿Hola hay alguien aquí?
- ¿Buscas a alguien? –apareció de la nada esa chica extraña.
- Sí a ti… ¿pero cómo lo sabías? ¿Cómo es posible que una chica como tu, ande sola por este lugar? Lo más extraño… ¿como sabías tú lo de Annie? ¿Cómo es posible que supieras que ha muerto si nadie más que la familia y médicos lo sabía?
- Yo no soy una chica normal, yo al igual que annie ya no pertenezco a este mundo, yo estoy secuestrada en él.
- ¿Cómo? ¿Quieres decir qué…? ¡No, no puede ser! –echó un paso atrás con sobresaltó.
- Me tienes que ayudar, debo cruzar al otro lado, pero antes debo realizar lo pendiente y se me acaba el tiempo.
- ¿Por qué yo? Con la cantidad de personas que hay… ¿por qué yo?
- Porqué tu eres el único que me puedes ver… por favor me tienes que ayudar.
- ¿Cómo te puedo ayudar yo?
- Sígueme por favor, solo es eso, ¿serás capaz verdad?
- ¡Pues claro que seré capaz! ¿Quién crees que soy? –pero la chica no contesto, no tardo en avanzar, desapareciendo por esa niebla.
- ¡Ei espérame! –echo a correr tras ella –¿dónde vamos? ¿A dónde me llevas? –pero ninguna pregunta tenía su respuesta –¡Ei espera! -sus pasos se detuvieron.
- ¿Por qué te paras? ¡Ya estamos a punto de llegar!
- No pienso seguir hasta que me digas de que va esto –se cruzo de brazos Tomás.
- Por favor, confía en mi… -estiraba de su brazo. Tomás no entendía porque se veía obligado a obedecerla. Sin aviso siguió avanzando, detrás de ese ser, que por lo que entendía, no era un ser vivo –ya hemos llegado… prepárate, hay personas que les traumatiza ver lo que vas a ver tu… -Tomás no podía más, necesitaba saber, que era todo aquel drama, avanzo, unos pasos más.
- ¡¡¡Oh diós no!!! –no pudo evitar llevase las manos a la boca, notó como su corazón dio un vuelco al ver con sus propios ojos, a esa misma chica tirada en el lago, muerta, en ese lago dominado por una extraña niebla –¿tú realmente estás…?
- Ya te dije que no era de este mundo, por favor, tienes que llamar a la policía y decirles donde esta mi cuerpo, ellos tienen a los culpables, pero no pueden condenarles, porque les falta la prueba esencial, mi cuerpo, con él podrán hacerme la autopsia, y podrán condenar a esos desgraciados.
- Está bien –cogió su teléfono móvil –enseguida llamo –la chica fue testigo, de como la policía, ambulancias, no tardaban en llegar. Tiempo después, sonrió al comprobar, como encarcelaban a los responsables de su muerte.
- Gracias Tomás sinceramente gracias a ti, puedo respirar tranquila, al fin puedo ir a la luz.
- Me alegra haber podido ayudarte, por favor dile a Annie, que la quiero muchísimo, que jamás podré amar a nadie como ella, que siempre estará en mi corazón –se emocionaba Tomás.
- Ella te está escuchando –pronunció la chica, con lágrimas en sus ojos –ella también te ama, más que nada en este mundo, ella seguirá contigo, te guiara, y cuidará desde el más allá, jamás te olvidará. La tienes a tu lado derecho.
- La siento, siento como me hubiese dado un beso –se tacto la mejilla.

- Es que te lo ha dado. ¡Oh! Estoy viendo la luz… es grande y hermosa… Adiós Tomás, Annie y yo tenemos que partir, ya nos veremos algún día, dios quiera que falte muchísimo tiempo, la vida es hermosa para vividla. No te hundas en este dolor tan profundo… sobrevive –y sin más palabras se alejó asta desaparecer, en el infinito.

Escrito: 06 de julio del 2013
También te puede interesar:

Sígueme en.... Mis redes sociales

No hay comentarios:

Publicar un comentario