domingo, 24 de mayo de 2020

Carta de un suicida minusválido



Aquí estoy, aquí me encuentro, escribiendo estás líneas antes de partir, sí, ya no quiero vivir, en fin… seamos realistas, ya vida no me queda… ya no me queda más que partir… mi alma, me mente y mi cuerpo, se sienten vacíos, sin más fuerzas, que para morir…

¿Por qué morir? Yo me pregunto… ¿por qué vivir? Esa avioneta, sí, la misma que se estrelló, la misma, que cayó sobre mí… me destruyó la columna, yo me pregunto… ¿por qué no morí? Los recuerdos me atormentan, sí, porque en esos días tan cercanos a la navidad, tuve algo peor, que quedarme en una silla de ruedas, sí descubrí, confirmé, que mi mujer tenía un amante, pero no de su alto estanding, uno, que no le llegaba ni a la cintura… sí, eso es lo que más me dolió, su amante era uno de los personajes más rastreros, que jamás haya conocido.



Sí, sé que nuestro matrimonio no está muy bien, desde hace tiempo, mucho antes de esto, quien sabe quizás esta condena es un castigo por mi mala conducta… ¿pero ella que? Sí me equivoqué… pero ella también, su trabajo era más valioso que su matrimonio, eso que estuve en la cárcel por ella,  pero así me lo agradeció, era mantenido por ella, ufff no sabes lo que significa eso para un hombre… encima… su hijo cobraba más que yo… para acabar, el bebe que era como mi hijo que cuidaba antes de que me encarcelarán, al regresar ya no estaba, ella en vez de ayudar, lo alejaba más… ¿acaso no es motivo para atacar?



Sí sé que quizás se me paso la mano, mentiras, intento de controlarla, robarla… por ello me llegó esta condición, que no es más que desgracia… Yo solo quiero estar con ella, la amo, pero ella ya no, me lo dejó muy claro, cuando estaban aquí presentes, esos dos minusválidos, que ellos decían que eran ¡MásValidos! ¿En serio? Yo no veo la validez por ningún lado, ni fuerzas tengo de intentarlo sin Bree a mi lado… Ya que solo se siente responsable, por ello me está ayudando a mi cuidado.
Por eso escribo estas líneas, yo no me rindo, voy a seguir intentando, sí, conseguir morir.

Esas fueron las líneas de Orson hodge y sí, cumplió su palabra, en un momento de soledad, intentó tirarse a la piscina, pero su mujer Bree, lo detuvo a tiempo… hubieron unas confesiones, en el que decía, que le apreciaba, pero quería recuperar lo que tenían, solo con tiempo y una oportunidad, se podía lograr, algo imposible si él moría. Y ahí, por primera vez, Orson, vio sinceridad en sus ojos, se besaron apasionadamente. Fue ahí consciente, que no era un minusválido, sino…. Un ¡másvalido! Ya no importaba su discapacidad, él sabía que todo lo podía lograr.


Basado en la serie Mujeres desesperadas; Personaje Orson Hodge

Escrito: 19 de agosto del 2013
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