viernes, 24 de abril de 2020

Reflexión personal: Mónica Donaire




Está vez, la historia no será de mi, sino de una amiga, que conocí, en el centro para personas con discapacidad A.D.I.S en el iba cada verano desde los 15 asta los 18 años. Allí conocí a muchos chicos y chicas en mi situación, sí, también ocurrió lo lo del cuidador que me acosó sexualmente entre otros compañeros se encontraba Mónica Donaire. Ella vive cerca de mi pueblo. Estamos a 15 o 20 minutos de distancia, claro nos recogía la misma furgoneta, en el que teniamos tiempo de explicar nuestras cosas. Mónica también es Parálisis Cerebral, claro que ella es doble lesión, doble rigidez, y espasticidad. Ella tampoco puede hablar, recuerdo, lo que sufría por entenderla, ya que simplemente, podía decir, si o no, con la cabeza, así que a mi me tocaba preguntar y acertar, lo que ella me quería indicar...
El segundo verano que fui, nuestro conductor fue Jose, un joven, que tiene un corazón bien puro. Simpático, divertido, no me extraña que mi amiga se enamorara perdidamente de él. Claro que también tengo que decir, que le gustan todos los jovencitos, pero si soy sincera, nunca la había visto tan encariñada como con ese chico. Sinceramente se hacía querer.

El trayecto no era corto, y Mónica lo aprovechaba al máximo, llamando la atención del joven... Con un simple grito, el chico estaba por ella, la controlaba que estuviera bien a través del espejo retrovisor de dentro. En muchas ocasiones Mónica se aprovechaba de ello ¿como? levantándose la falda, sí, sí, tal como lo léeis, tenía sus manos bien afectadas, pero eso no le impedía, elevarse su prenda de ropa, después me tocaba a mi llamar a Jose claro. Mónica se partía de risa, siempre él levantaba la vista, la veía enseñando sus piernas "¡¡oh!! Mónica bájate la falda, con tu madre nos pegará" pero ella, era arrebasada por un ataque de risa, contagiosa por cierto.
No hacía falta ser muy listo para percibir los sentimientos de Mónica, la verdad, Jose en ningún momento fue grosero con ella, no se quiso aprovechar de sus sentimientos, y su discapacidad, siempre la trató con mucho tacto y cariño. Estaba muy pendiente a ella la verdad. No había nadie en el ADIS, que no estuviera al tanto de su "relación".
Sinceramente si digo que fueron felices y comieron perdices, mentiría, José encontró una novia, y su gran error fue presentársela a Mónica Donaire, la chica intentó contenerse, pero se le veía claro que su corazón se partió en dos. Pero por otro lado, eso demostró la confianza, y que realmente, no de la misma manera, pero la quería de verdad.
Escrito: 13 de junio del 2012
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