jueves, 30 de abril de 2020

Reflexión personal: La dignidad y el corazón




Este es un tema un tanto delicado, en el que tengo la impresión, que muchas personas con discapacidad, nos encontramos dentro del aro. Algo me dice que somos varios, que nos hemos encontrado en situaciones de impotencia sin poder reacionar, sin poder actuar.
Varios somos, que cuando hemos necesitado ayuda de nuestros familiares o cuidadores, por el simple echo que no tenemos alternativa, ellos no nos han escuchado, han seguido en su mundo, sin pensar en el nuestro. Yo se que muchos dirán que ser padres, familiares de personas con discapacidad, no es facil, tienen toda la razón, ¿pero para nosotros si? somos victimas igual que ellos.
Por otro lado, no dejamos de ser hijos, sobrinos, nietos, primos... todos ellos necesitan cubrir unas necesidades, como ir al parque, a casa de un amigo, algun campeonato... nosotros somos igual, pero con unas necesidades diferentes. Si que es cierto que ellos nos dan lo necesario para vivir, hogar, ropa, alimento, pero en muchas ocasiones, es algo bien distinto lo que necesitamos, no necesitamos mas que cariño, amor, algo de atención para cubrir esas necesidades, a veces un simple abrazo, beso, la verdad de nuestra realidad que eso no es siempre "tu nunca lo vivirás" ojo, tampoco quiero decir, que nos pongan todo de color de rosa, porque no lo es, pero a veces solo necesitamos, que nos den su apoyo, que confien en nosotros y de que se hable de eso de nuestra realidad, algunas cosas lograremos, otras no, o otras simplemente lo conseguiremos de forma distinta a todos, de una forma que ni ellos mismos conocen. En ocasiones, nos tratan con dureza, para fortalecer nuestro caracter, para sobrevivir en este mundo nada facil, pero al igual no son conscientes que ese comportamiento, nos daña, y varios casos provoca el rechazo a esa o esas personas, de alguna forma se crea el maltrato psicologico.



Ahora bien... ¿que ocurre cuando logras realizar esas necesidades por ti mismo? suele pasar, que cuando ya no necesitas la ayuda de aquellos que en su momento te dieron la espalda, cuando mas los necesitabas, ellos se ofrecen ayudarte. A mi me ha ocurrido, que se desencadena  dos luchas en tu interior como bien dice el titulo la dignidad y el corazón. Es tu padre, tu madre, tu hermano, tu hermana, tu tio, tía, abuelos, primos, primas... te vienen a la mente los motivos porque los amas, pero tambien, porque esa barrera que te impide expresarte o en otras palabras, ese maltrato hablado anteriormente. Por un lado te estan ofreciendo el cariño que siempre ansiastes, y que aun anelas, porque lo necesitas para justificar o poder perdonar lo echo anteriormente, por otro lado, esta tu yo interior, tu dignidad, aquella que  te recuerda "en su momento, te dio la espalda cuando mas le necesitabas, te machaco, a pesar de que te dañaba ¿por que tengo que ir corriendo a su merced cuando el no lo hizo en su momento?" ¿entonces? ¿a quien obedecer? realmente aun no lo se, aun me sigo debatiendo entre esos dos sentimientos, la dignidad y el corazón, por mas que intento ignorar a mi corazón, en ocasiones es superior a la dignidad, por más que intento que la dignidad no me haga bajar la cabeza ante ese corazón destrozado, no lo consigo, puede mas el sentimiento de esos momentos bellos, con el anelo que vuelvan  que no la dignidad de decir: no, ahora ya es demasiado tarde.

Escrito: 20 de octubre del 2012

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