jueves, 30 de abril de 2020

Acoso por Internet sí es posible: testimonio



Ya sois testimonios de todo mi  acoso fisico, también os he comentado que recibí, mucho acoso internáutico, pero nunca, os lo he explicado con detalle, hoy lo haré, si os soy sincera, ya han pasado los años, y poco me acuerdo, son de esas cosas que el cerebro prefiere olvidar, pero intentaré expresar lo más que pueda.

Como ya sabéis tengo una discapacidad, a causa de ello voy en silla de ruedas, por lo mismo, mi vida social, siempre a sido nula, por ello, mi única fuente con el mundo exterior a sido internet ¿Dónde conocer gente nueva por internet? Exacto, en los chats.



Me conectaron Internet con recién cumplidos 17 años, para mi fue el abrir de una ventana, de un nuevo mundo, de una nueva oportunidad, no os voy a engañar, de las primeros sitios que navegué fue el Chat de Terra no tardé... en entablar conversación, con aquellos desconocidos. Desde el primer momento, las ventanas de chat se abrían con estos mensajes "¿quieres cam?" "¿te apetece jugar?" "talla de sujetador" y más de ese estilo, en aquellos principios, me parecía algo inofensivo, incluso divertido (Sí, se que era bastante ingenua) aunque nunca llegue acceder, no sin buscarlo.


Yo buscaba con desespero, amistad, entenderéis que casi con mayoría de edad, no tener amigos para compartir y vivirlo a tope, es bastante penoso, ya que no podía salir, de las cuatro paredes que era mi casa, pues los chats eran mi única via de escape, pero me olvidaba de algo, mi discapacidad, para hacer amistad, tenía que ser sincera, al confesar lo, ya la gran mayoría dejaban de hablarme... ya sabéis "uiii lo siento me tengo que ir" o veías el mensaje "usuario desconectado" Ya no solo me discriminaban en mi vida diaria, sino también internáuticamente. La mayoría solo querían sexo, y los pocos que realmente querían una verdadera amistad, desaparecían al enterarse de lo de mi discapacidad.



Pero lo encontré, chateando, chateando encontré un joven de mi edad, que para nada le importó mi discapacidad, entablemos una gran amistad... ¿Qué pasó? Que me enamoré de él, pero él justo, estaba saliendo con una chica, eso provocó, que nuestra amistad internáutica se enfrió considerablemente, yo seguía entre las 4 paredes de mi casa, sin más compañía que conmigo misma y los internáuticos del chat, mi estado fue a peor, ante este nuevo sentimiento llamado amor


Una chica de dieciocho años, sin amigos, sin vida social, sin más compañía que consigo misma, y enamorada locamente, sin ser correspondida... como afrontar esta dura situación, aun más con mi necesidad sexual naciendo y creciendo con fuerza... mis prioridades habían cambiado, necesitaba mas que amistad, necesitaba una oportunidad, necesitaba amor... sin ninguna vida social, el otro lado de la pantalla, era lo único que me quedaba.



¿Que decir? Fue algo, que mejor olvidar por ello supongo que no recuerdo con todo detalle, pero os nombraré algunas de las experiencias.


  • El chico del país vasco; No, no era Andoni, era otro de esa provincia. Él también iba en silla de ruedas, desde los primeros días me indicó que le gustaba, no estaba mal fisicamente, así que decidí intentarlo... en un principio fue caballeroso, pero después empezó a ir a la suya, me decían cosas que no eran verdad, empezó a mentirme... yo misma decidí dejar ese noviazgo de no más de 10 días. Por ello volví a conectarme a mi discoteca particular, exacto... los chats... a los pocos días, conocí otro chico, que no le importó mi discapacidad, nos dimos el mesenger, pero, eso fue meterme en la boca del lobo... sí... empezó amenazarme "o me desnudaba por cam o me metía un virus en el ordenador" Ya he dicho que era muy ingenua, solo en pensar en quedarme sin la única herramienta que tenía con el mundo exterior... ya me entraba un ataque de locura. Me negué tampoco estaba dispuesta a desnudarme ante tal desconocido... pero el miedo por el primero... accedí. Días después se lo comenté a ese chico que nuestro noviazgo duró diez días (sí, manteníamos la amistad) convencida que me entendería... pero me equivoqué... me lo echó en cara, utilizó la misma estrategia, amenazarme, para que me desnudara, obviamente no accedí, me alegré ha ver terminado esa relación, no seguir con alguien como él, la amistad, se acabó por completo.
  • El chico de Barcelona; Desde los primeros días me dijo que era muy guapa que para nada le importaba mi discapacidad... nos vimos por cam, no fue ni descortés ni grosero, más bien seguía siendo el mismo caballero, quedemos que tendríamos un encuentro, en mi pueblo. Era domingo, él llego por la mañana, pasemos el día juntos, personalmente, encuentro que lo pasemos bien, él me aseguro que si, pero no era verdad, porque no lo volví a encontrar más.
  • El chico de Tarragona; Más de lo mismo, la misma amenaza, no accedí, me volvió amenazar, pero en vez de un virus por internet, tenía mi movil, me amenazó, que le daría mi numero a todos los pervertidos... la verdad que me acojoné bien, le tuve verdadero pánico a todas las llamadas que no conocía el número. Pero la cosa no acabó ahí... ya que recibí amenazas por correo electrónico, pensé en denunciarlo pero me aconsejaron que no serviría de nada.
  • Otro más de Barcelona; Tuvimos cibersexo, si consentido por ambas partes, manteniendo el contacto, solo que el quería más sexo, yo no, entonces, volvió la típica amenaza.
  • Otro más de Barcelona; Este fue algo inesperado, al mismo más peligroso... está vez fuí yo a barcelona a pasar el día, quede con un chico, que eramos buenos amigos internáuticos. Al principio fue bien, aunque nuestra única conversación era sobre el sida, que él estaba totalmente limpio, pero a media tarde, estaba anocheciendo... el chico comenzó a ponerse paranoico, pendiente a la gente, que ya se alejaba, nos estábamos quedando solos, en esa plaza... sus intenciones no eran precisamente positivas "¿Quieres que follemos?" Sin pensarlo dije no, pero él poco aceptó, se me acercó insistiendo. No os miento, creí que acabaría en el hospital, por culpa de ese tipo, pero el mismo se detuvo argumentando que todo era broma (Yo se que eran muy en serio sus palabras) Tenía que ir al baño, así que entremos en la estación de autobuses, rezaba para que estuviera adaptado, sino iba a necesitar ayuda, me negaba a que ese tipo lo hiciera. Por fortuna estaba adaptado, así que entré, le dejé fuera a puerta cerrada. Desde el momento que me quedé en soledad, el tipo no dejo de agobiarme y acosarme llamando a la puerta, pidiéndome para que entrara ayudarme, al salir, todos nos miraban, un vigilante no le quitaba los ojos de encima a mi acompañante... Esa fue el primer y último encuentro con ese chico, al igual que nuestra amistad internáutica.


Ahí fui consciente, que no habría otra oportunidad, que debía dejar los mundos de los chats, que esa vez, me salvé de milagro, porque la próxima me iban hacer daño de verdad, y así lo hice, dos meses mas tarde, el amor me encontró a mi, ya llevamos 5 años juntos.


Estos solamente, son los principales casos de acoso internautico que sufrí... En otras ocasiones, tenía la idea ingenua, que si les daba el sexo primero, llegaría el amor después, pero como digo puro ingenuidad, en otra ocasión me mintieron me hicieron creer que estaba chateando con alguien de mi edad, cuando realmente eran 30 años mayores pero solo utilizaban las amenazas del jaqueo o también alguna vez, que me habían gravado, que mandarían mi video a las páginas porno, si no seguía accediendo.

Escrito: 26 de agosto del 2014
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